Abotsanitz propone un proceso de reflexión ciudadana sobre el Alarde: "Hondarribi merece otro escenario de convivencia"
Tras más de diez años de trabajo interno, Abotsanitz identifica un hartazgo generalizado en la ciudadanía de Hondarribia respecto al conflicto del Alarde. El grupo propone utilizar un nuevo libreto de reflexión para que los vecinos y vecinas puedan "soltar la mochila" de prejuicios y construir, desde el cariño a la fiesta, una solución que evite transmitir la actual tensión a las generaciones venideras.

Abotsanitz apuesta por el diálogo interno y la "reconciliación social" para desbloquear el conflicto del Alarde en Hondarribia
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La resolución de la fractura social en torno al Alarde de Hondarribia vuelve al primer plano de la actualidad local tras la reciente aprobación del II Plan de Igualdad de la ciudad. Este documento estratégico, que contempla un total de 124 medidas para los próximos años, dedica dos apartados específicos a la fiesta, instando al Gobierno Municipal a tomar medidas activas hacia la resolución del conflicto desde sus orígenes y subrayando la necesidad de reparación. En este contexto, el grupo de trabajo de Abotsanitz ha compartido sus reflexiones tras más de una década de labor interna, incidiendo en que “la ciudadanía hondarribitarra se merece un nuevo escenario de convivencia” que supere las divisiones generadas desde 1996.
Un trabajo constante para superar la fractura generacional
El equipo de trabajo del Alarde de Abotsanitz, que inició su andadura en 2014, defiende que su labor no se ciñe exclusivamente a la cercanía de las fechas festivas de septiembre, sino que “se mantiene de forma ininterrumpida durante todo el año”. Sus integrantes destacan que el objetivo primordial es “aportar una salida viable” a una problemática que ha marcado profundamente a diversas generaciones, provocando enemistades y rupturas de relaciones personales que aún persisten. Desde el grupo subrayan que “este proceso se aborda desde el respeto y el cariño hacia la propia fiesta, buscando tender puentes que permitan recuperar la hermandad entre los vecinos” sin que el tema siga siendo un tabú en los espacios de socialización.
La metodología empleada por este grupo transversal, que integra a personas de diferentes edades y géneros, se basa en la escucha activa y en el análisis de las vivencias de cada generación. Los miembros del grupo señalan que, mientras los más veteranos “cargan con el peso de los momentos más tensos del conflicto”, las nuevas generaciones están heredando una "mochila" de prejuicios que resulta preocupante para la cohesión social de la ciudad. Por ello, insisten en la importancia de “hablar y compartir experiencias” para evitar que las posturas se enquisten, entendiendo que el silencio solo contribuye a perpetuar el problema en el tiempo.
El hartazgo ciudadano como punto de encuentro
A través de las numerosas conversaciones mantenidas con la ciudadanía y diversos agentes locales, los representantes de Abotsanitz han identificado un sentimiento común de “cansancio y hartazgo” ante la situación actual. Según explican, “existe una voluntad mayoritaria de encontrar una solución”, ya que “nadie se siente cómodo con el escenario de división que se repite cada año”. No obstante, advierten de que no existen fórmulas mágicas ni soluciones inmediatas, sino que el avance depende de la “creación de espacios de confianza” donde la palabra sustituya al ataque y donde se pueda construir un lenguaje común que rebaje las tensiones acumuladas durante décadas.
Uno de los pilares de su estrategia actual es la publicación de un libreto informativo, disponible también en su página web, que busca dotar a los hondarribitarras de “herramientas para la reflexión personal”. El objetivo de esta iniciativa no es “plantear una propuesta cerrada o un calendario de eventos masivos”, sino fomentar un diálogo sincero de cada individuo consigo mismo, alejándose del ruido mediático y social que suele rodear al Alarde. Se trata de una invitación a "deconstruirse" y a analizar qué significa actuar con responsabilidad respecto al futuro de la comunidad y la armonía de Hondarribia.
Hacia una propuesta de futuro sin mirar atrás
El enfoque del grupo de trabajo se centra en el "aquí y el ahora", tratando de evitar el anclaje en reproches pasados para mirar hacia una propuesta de futuro próspero para la fiesta y la ciudad. Consideran esencial que el Ayuntamiento de Hondarribia siga habilitando mecanismos para que “la ciudadanía pueda expresar sus inquietudes y soltar la carga emocional que supone el conflicto”. La intención es que este proceso de reflexión “desemboque en una actitud proactiva” donde la mayoría social que desea el entendimiento encuentre las vías necesarias para materializarlo.
En este sentido, el grupo de Abotsanitz recalca que su autonomía y ritmo de trabajo propio les permiten “seguir aportando ideas y nuevas iniciativas” que complementen la acción institucional. La clave, según indican, reside en la humildad y el entusiasmo por transformar la realidad local, convencidos de que “Hondarribia posee la capacidad necesaria para coser sus heridas sociales”.




