Dos proyectos de piscifactoría avanzan en los terrenos de la central nuclear de Lemoiz
Las iniciativas, aún en fase de análisis, podrían generar alrededor de un centenar de puestos de trabajo en la comarca

Los terrenos de la Central Nuclear de Lemóniz una cuestión pendiente
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Bilbao
Han sido múltiples las propuestas para dar uso a estas instalaciones, abandonadas en 1984, desde proyectos energéticos hasta iniciativas industriales o culturales. Durante la última década, el Gobierno Vasco ha mantenido contactos con cerca de una decena de empresas interesadas en instalar piscifactorías en los terrenos de la antigua central nuclear de Lemoiz. Lo que durante años fue solo una previsión parece ahora estar más avanzado de lo esperado.
"A día de hoy tenemos dos proyectos con un alto grado de concreción en cuanto a productor, especie, inversión prevista e incluso empleo que podrían generar. Son iniciativas muy avanzadas que estamos valorando desde el punto de vista técnico con el apoyo de Azti", ha explicado el viceconsejero de Pesca, Puertos y Litoral, Leandro Azkue, en 'Hoy por Hoy Bilbao-Bizkaia', quien ha subrayado que se trata de propuestas en las que todavía se está trabajando y sobre las que aún quedan aspectos por definir. Eso sí, según ha añadido el viceconsejero, ambos proyectos podrían generar alrededor de un centenar de puestos de trabajo en la comarca de Uribe.
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Al visto bueno del Gobierno Vasco se le debe sumar la evaluación por parte de Azpilur, propietaria de los terrenos, que deberá analizar aspectos clave como la demolición parcial o total de las instalaciones existentes o el posible aprovechamiento de algunos edificios, actualmente en mal estado.
De hecho, desde hace dos semanas que se trabaja en la reparación del dique exterior, con una inversión cercana a los 2,5 millones de euros. Los trabajos, con una duración estimada de diez meses, contemplan el refuerzo de 200 metros del dique mediante la colocación de 415 bloques de hormigón de alta densidad, de 45 toneladas cada uno, mientras que otros 100 metros conservarán su estructura original de piedra caliza.
Un enclave marcado por la historia
La central nuclear de Lemoiz, situada en la cala de Basordas, entre Armintza y Bakio, fue proyectada durante el franquismo para responder a la creciente demanda energética. Sin embargo, nunca llegó a entrar en funcionamiento.
En los años 70, un potente movimiento antinuclear impulsó protestas masivas contra la planta. La situación se agravó con la intervención de ETA, que perpetró numerosos atentados contra las instalaciones y sus trabajadores, incluyendo el asesinato del ingeniero jefe José María Ryan. Posteriormente, también fue asesinado su sucesor, Ángel Pascual, en 1982, lo que precipitó la paralización de las obras. En 1984, el Gobierno de Felipe González suspendió oficialmente el proyecto.
La central nuclear de Lemoiz ha sido objeto durante décadas de diferentes planteamientos de reutilización a lo largo del tiempo, siendo la opción de la piscifactoría una de las alternativas más repetidas. Los municipios de la zona como Bakio, Fruiz, Gatika, Meñaka, Gorliz, Lemoiz, Plentzia, Sopela o Urduliz no se han opuesto oficialmente al desarrollo de este proyecto de acuicultura, eso sí, han solicitado la apertura de un proceso de escucha y participación ciudadana para decidir el futuro de las hectáreas restantes.




