Más allá del crimen, 'Un dedo menos' indaga en la culpa, la inocencia y el dolor
Luisa Etxenike firma un thriller donde la investigación policial convive con una intensa exploración de los afectos y el duelo

Más allá del crimen, 'Un dedo menos' indaga en la culpa, la inocencia y el dolor
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San Sebastián
Un cadáver desfigurado aparece en el Cementerio de Polloe de San Sebastián. Le falta el dedo índice. Es un hombre sin hogar que dormía en un panteón. Así comienza 'Un dedo menos', la nueva novela negra de Luisa Etxenike, firmada bajo su heterónimo Antonia Lassa.
La investigación recae en la subcomisaria Emilia Castro Urrutia, que pronto se enfrentará a un caso más amplio de lo esperado: aparecen nuevos cadáveres y todos comparten el mismo patrón inquietante. "Las novelas negras necesitan una intriga que pueda arrastrar el interés hasta el final", explica la autora.
Convivencia entre vivos y muertos
La idea de la historia surgió de una imagen poderosa "en realidad dos". "Veía a personas sin techo durmiendo en la calle y pensaba en esos panteones. Quizá la idea del cementerio como refugio fue la primera imagen, sí. Eso fue la chispa. Y a partir de ahí, empiezan las interrogaciones: ¿quién puede ser ese hombre que duerme ahí? ¿Por qué duerme ahí? ¿Y por qué alguien un día le asesina, no? Una noche le asesina" cuenta Etxenike.
La trama va creciendo hacia una reflexión más profunda sobre la violencia. No solo la más evidente, sino también la invisible. "Una novela negra -insiste la autora- es también una novela de violencia, de las formas de violencia que puede haber a nuestro alrededor".
Un patrón que se repite
El elemento más perturbador -los dedos amputados- no es casual; forma parte del núcleo de la intriga. "La amputación es consustancial a la lógica de los crímenes", explica la escritora que buscó documentación sobre la anatomía de la mano para "dar coherencia al patrón".
Más allá del suspense, la novela pone también el foco en la complejidad moral de sus personajes. "Hay culpables a los que les podemos reconocer una forma de inocencia e inocentes en los que vemos culpabilidad" reflexiona.
Y en este equilibrio entre lo humano y lo salvaje se construye también el personaje de la investigadora. Etxenike huye de estereotipos y presenta a una mujer completa: "No quería caer solo en lo emocional. Las mujeres estamos cerca de lo emocional, pero también de lo racional, y de los intelectual".
Acompañar a los personajes
Luisa Etxenike confiesa que los personajes de las novelas "siempre sorprenden". "Los creas, les das una personalidad, luego van creciendo, van expresándose de un modo más complejo, y es interesante escucharlos y por lo tanto acompañarlos". Y eso sucede con otros personajes de esta novela, como es el caso del abuelo de la subcomisaria, un hombre mayor, antiguo arrantzale, que tiene un punto de ternura, a la vez que gruñón, pero que "es quizá uno de los reveladores, porque va revelando la fotografía personal de la subcomisaria y aborda cuestiones como el duelo".
Ambientada en San Sebastián y otros puntos de España, la novela combina ritmo ágil con profundidad reflexiva como "elementos inseparables" por que "la eficacia en la investigación no puede estar alejada del factor humano"
Con 'Un dedo menos', Etxenike firma una historia que no solo busca atrapar al lector, sino también incomodarlo. Porque, como ella misma sugiere, "la verdadera intriga no siempre está en descubrir al culpable, sino en entender por qué lo es".

Eva Monente
Jefa de redacción. Editora de los informativos de la mañana y del programa Hoy por Hoy San Sebastián....




