Sociedad

Las víctimas de abusos en La Salle San Sebastián exigen en Loiola la reparación que el Ararteko reclama a la congregación

Cerca de dos centenares de personas se han concentrado este sábado en San Sebastián para mostrar su apoyo a las exalumnas del colegio La Salle que sufrieron abusos por parte de Patxi Ezkiaga. Durante la movilización, los convocantes han cuestionado la presencia de los actuales responsables del centro educativo, argumentando que su asistencia contradice la postura mantenida por la orden en el proceso de mediación.

Concentración frente al Colegio La Salle de San Sebastián para denunciar la postura del centro después del informe del Ararteko

Cerca de dos centenares de personas se han concentrado este sábado en la plaza de Loiola para mostrar su apoyo a las exalumnas del colegio La Salle que sufrieron abusos por parte de Patxi Ezkiaga. El acto ha servido para dar lectura a un comunicado en el que el colectivo de antiguos alumnos solicita a la dirección del centro "un cambio de actitud y la aceptación de las medidas de reparación propuestas por el Ararteko". Durante la movilización, los convocantes han cuestionado "la presencia de los actuales responsables del centro educativo", argumentando que su asistencia contradice la postura mantenida por la orden en el proceso de mediación.

El ecosistema del centro durante tres décadas

La lectura del comunicado, realizada por la exalumna Ana Rubio Lertxundi, ha puesto el foco en la persistencia de los abusos cometidos por Patxi Ezkiaga, quien fuera profesor y director del centro donostiarra. Según el texto leído ante los asistentes, los testimonios recabados en los últimos dos años apuntan a que los hechos no fueron casos aislados, sino que se produjeron "dentro de un contexto institucional" que permitió estas conductas durante casi 30 años. Los antiguos alumnos han recordado que muchos de ellos fueron testigos de esta situación durante su etapa escolar, lo que les ha llevado a organizarse para reclamar que se reconozca la dimensión estructural de lo sucedido.

Críticas a la gestión de la congregación y al papel del Ararteko

El colectivo ha denunciado que, a pesar de que La Salle reconoce la existencia de los abusos, "la orden ha rechazado sistemáticamente la vía de la reparación colectiva". Esta postura coincide con las conclusiones del informe del Ararteko, que recientemente "dio por finalizada la mediación ante la falta de acuerdo entre las partes". Las víctimas sostienen que la estrategia del centro de tratar cada caso de forma individualizada "dificulta el proceso de justicia restaurativa" y han calificado de "decepcionante" el comportamiento de la institución educativa en el último bienio. En este sentido, el comunicado subraya que "la falta de una respuesta conjunta mantiene abierta la crisis de confianza entre el centro y sus antiguos alumnos".

La presencia de la dirección en la concentración

Uno de los puntos destacados de la movilización ha sido la mención directa a los miembros del equipo directivo de La Salle presentes en la plaza de Loiola. Los convocantes han señalado que "no es coherente acudir a una concentración de apoyo a las víctimas mientras, de forma paralela, se rechazan las cinco demandas de reparación presentadas a través del Ararteko". Para el colectivo de exalumnos, este gesto supone "un intento de blanquear la imagen pública del colegio" sin abordar el fondo de las reclamaciones de las afectadas. Han insistido en que el único interlocutor válido para negociar la reparación es el Defensor del Pueblo vasco y que cualquier acercamiento debe pasar por "el cumplimiento íntegro de sus recomendaciones".

Continuidad de las movilizaciones

El acto ha concluido con el anuncio de que las movilizaciones continuarán mientras no se produzca un cambio de postura por parte de la congregación. Las asociaciones dedicadas a la lucha contra el abuso sexual infantil, como ANIR, Justice Initiative España, Lulacris y AVA, han respaldado la exigencia de que se inicie un camino hacia una reparación sincera que incluya la verdad sobre lo ocurrido en el centro de San Sebastián. Los antiguos alumnos han reafirmado su intención de seguir organizados para garantizar que el derecho a la justicia y a la memoria de las víctimas sea respetado por encima de los intereses de la propia institución.