Bizkaia suspende en calidad del aire en entornos escolares con el colegio público de Rontegui como caso señalado
El 100% de los centros analizados supera los límites de la OMS y algunos, como Rontegui en Barakaldo, triplican los niveles recomendados
Bizkaia: el aire que rodea a los colegios en entornos urbanos supera los niveles saludables en la práctica totalidad de los centros en Bilbao, Barakaldo y Erandio
Bilbao
Los niveles de contaminación continúan siendo una asignatura pendiente en los entornos escolares de Bizkaia. Así lo recoge el quinto informe sobre calidad del aire elaborado por Ecologistas en Acción en el marco de la campaña europea Clean Cities, que vuelve a señalar a municipios como Bilbao, Barakaldo y Erandio por no garantizar un aire saludable en sus centros educativos.
El estudio, que analiza más de 400 colegios en diez comunidades autónomas —40 de ellos en Euskadi—, concluye que el 100% de los centros evaluados aquí supera los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud para el dióxido de nitrógeno (NO₂), fijados en 10 microgramos por metro cúbico. En muchos casos, incluso se rebasa el límite más permisivo de la nueva normativa europea, establecido en 20, que deberá cumplirse con obligatoriedad antes de 2030.
No hay mejora en un lustro
En este sentido, Pedro Luis Mier, el portavoz de calidad del aire de Ekologistak Martxan, advierte de que la situación "es bastante estable, pero no mejoramos". A su juicio, el problema no es solo técnico, sino también político: "falta dar un paso adelante en creernos lo que dice la ciencia y aplicarlo en las políticas públicas".
Uno de los casos más llamativos se encuentra en el colegio público de Rontegui, en Barakaldo, donde se han registrado niveles de hasta 31,8 microgramos por metro cúbico, prácticamente el triple de lo recomendado. La voluntaria de Sagarrak, Garbiñe Angulo, que participó en las mediciones junto a alumnado, subraya la gravedad de estos valores: "El alumnado respira aire considerado nocivo, especialmente en accesos, patios y calles cercanas a los colegios".
Desde el Ayuntamiento de Barakaldo reconocen que la zona de bajas emisiones aún no está en funcionamiento, una herramienta clave para reducir la contaminación. No obstante, la concejala Alba Delgado asegura que se sigue trabajando en iniciativas relacionadas con la movilidad sostenible y la mejora del entorno urbano: "Hay que ver las horas y el tráfico que hay, intentar reducirlo a ciertas horas, sobre todo cuando está el alumnado más expuestos. Hay que mejorar el parque que está al lado del colegio, que es el parque Urkullu, poner más arbolado por ejemplo. Tenemos que mejorar ese entorno para reducir esa contaminación". A lo que añade la concejala en referencia a las autovía que cruza el municipio: "Mientras no consigamos tener de verdad un proyecto definitivo que deje de tener a Baracaldo partido en dos".
Erandio y Bilbao
El informe también señala como punto preocupante el instituto Ignacio Aldekoa, en Erandio, donde los niveles de NO₂ vuelven a superar los límites recomendados por la OMS. En Bilbao, la situación tampoco es mejor porque según este informe todos los centros analizados se sitúan por encima de los valores seguros, con niveles de fondo en torno a los 20 microgramos por metro cúbico, e incluso superiores en zonas como María Díaz de Haro.
Mier advierte de que esta exposición continuada tiene consecuencias directas en la salud infantil, como alergias, asma, enfermedades cardiorrespiratorias e incluso alteraciones en el desarrollo cognitivo. "No es lo mismo un pulmón adulto que uno en desarrollo", recuerda Mier, destacando que los menores respiran más aire y pasan más tiempo en exteriores.
Ante este escenario, el informe insiste en la necesidad de adoptar medidas urgentes: reducir el tráfico en los alrededores de los centros educativos, implantar zonas de especial protección y apostar por infraestructuras verdes.