Hondarribia estrena Mendelu Enea y activa la Open Gela para definir el futuro del barrio con participación vecinal
La inauguración de Mendelu Enea centra el debate político en Hoy por Hoy Irun, donde los grupos municipales analizan el futuro de un barrio que inicia su regeneración mediante la proximidad.

Hondarribia estrena Mendelu Enea y activa la Open Gela para definir el futuro del barrio con participación vecinal
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
El Ayuntamiento de Hondarribia ha inaugurado oficialmente Mendelu Enea, un nuevo equipamiento público ubicado en el antiguo edificio Stanley que aspira a convertirse en el epicentro de la vida social, administrativa y comunitaria del barrio. Con una inversión que ronda los dos millones de euros y la puesta en marcha de la oficina de proximidad Open Gela, el consistorio busca revertir décadas de incertidumbre urbanística y abandono institucional. El nuevo espacio centraliza servicios clave como la atención ciudadana, asesoramiento para la rehabilitación de viviendas y recursos de asistencia social, marcando un punto de inflexión en la estrategia municipal de descentralización y mejora del entorno urbano.
Un servicio de ventanilla única para la rehabilitación de edificios
El motor de este nuevo espacio es la Open Gela, una oficina de barrio impulsada junto al Gobierno Vasco que funciona como una ventanilla única para los vecinos. Este servicio nace con la misión de "reducir la distancia administrativa y técnica", ofreciendo asesoría directa en la gestión de subvenciones y proyectos de rehabilitación. Según explicó Estitxu Urtizberea, concejala de Abotsanitz, el objetivo es "mejorar la calidad de vida a través de una atención cercana" de manera que las y los vecinos siempre acudirán al mismo sitio para poder hacer trámites diferentes", administrativos o de asesoría, lo que permite reducir las distancias que existían con la administración local y otras instituciones.
Durante su primer año de funcionamiento, la oficina no solo se limitará a la gestión de ayudas, sino que "llevará a cabo un diagnóstico técnico y sociológico exhaustivo del barrio". Este paso previo es fundamental para elaborar un plan de acción a medida que analice el estado real de las edificaciones y la situación socioeconómica de los residentes. En este sentido, Txalo Carrión, desde el PNV, subrayó la importancia de esta herramienta para "obtener datos técnicos y hechos que permitan dibujar la situación actual de Mendelu", ya que la prioridad debe estar en ayudar a las personas que residen en edificios "cuyo estado estructural podría estar en riesgo a largo plazo debido a las calidades con las que fueron construidos".
Reparación histórica tras años de incertidumbre por el aeropuerto
La apertura de Mendelu Enea se ha planteado desde el equipo de gobierno como "un ejercicio de reparación ante un barrio que ha sufrido las consecuencias de decisiones externas". Durante más de dos décadas, la amenaza de ampliación de la pista del aeropuerto mantuvo la zona en un estado de provisionalidad que frenó cualquier inversión privada o pública. Al respecto, Garoa Lekuona, de EH Bildu, destacó que el edificio "es un símbolo de que Mendelu importa y tiene futuro", recalcando que el origen de este logro es el trabajo incansable de unos vecinos que durante años han mostrado "una actitud proactiva e inconformista" sobre los problemas del barrio.
Desde la oposición, el PSE-EE también incidió en la necesidad de saldar esta deuda histórica. Josu Álvarez recordó que Mendelu sigue siendo una asignatura pendiente, especialmente en lo que respecta a su configuración como zona fronteriza y los problemas derivados de su ubicación. El representante socialista insistió en que "el eje fundamental debe ser la gente humilde que necesita una reforma importante en sus viviendas", valorando que la Open Gela es un paso estratégico para afrontar definitivamente la regeneración total del barrio y hacer de Mendelu una zona amable para vivir.
Tensión política por el futuro de las viviendas y el diagnóstico del barrio
La puesta en marcha de la Open Gela también ha generado un intenso cruce de declaraciones sobre la gestión de las licencias de obra y el futuro de ciertos inmuebles. Josu Álvarez criticó que algunos vecinos han estado tres años con una valla en la puerta esperando permisos para rehabilitar sus azoteas debido a un debate sobre si algunas zonas o bajos debían eliminarse por ser inundables. El concejal socialista calificó de asignatura pendiente el tema de las inundaciones y defendió que la cuestión está en regenerar el barrio tal y como está en este momento y hacer de las viviendas un lugar habitable, alejándose de planteamientos que sugieran derribos.
Estas afirmaciones fueron calificadas de "perversas y de maldad increíble" por Estitxu Urtizberea, quien negó rotundamente que el gobierno municipal haya tomado decisiones sobre "qué edificios van a desaparecer o tirarse". La representante de Abotsanitz acusó al PSE-EE de utilizar informaciones sesgadas con fines partidistas y aclaró que la Open Gela sirve precisamente para hacer el diagnóstico y "decidir entre todas y todos el futuro del barrio". Según Urtizberea, el proceso busca dar seguridad a unos vecinos que tienen miedo de que se les venda algo que no sea real, trabajando desde la empatía para definir un plan especial hecho a medida de las necesidades detectadas.




