El abastecimiento de queroseno en el aeropuerto de Bilbao está garantizado “a corto plazo”
El contexto internacional marca el horizonte del aeropuerto y el puerto de Bilbao


Bilbao
El director del aeropuerto de Bilbao, Iván Grande, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, han transmitido un mensaje de “prudente” confianza sobre la evolución de ambas infraestructuras vizcaínas, aunque condicionada por el contexto internacional y la incertidumbre geopolítica derivada de la crisis energética y los conflictos abiertos.
Ambos han participado en la quinta edición del Foro Gran Vía, impulsado por la Fundación BBK en Bilbao, un encuentro que por primera vez ha contado con dos ponentes en lugar de uno y en el que buena parte de las preguntas han girado en torno a la coyuntura internacional y sus posibles efectos en la economía y en las principales puertas de entrada y salida del territorio.
Vuelos de vacaciones
En relación con la situación energética, Grande ha asegurado que las compañías que suministran combustible para operar en Loiu han trasladado “tranquilidad”, ya que el abastecimiento de queroseno está garantizado “a corto plazo”. En este sentido, ha señalado que, de momento, no se detecta riesgo de cancelación de vuelos como en algunos aeropuertos europeos, por lo que, “si tuviera que organizar las vacaciones, las seguiría organizando igual”, a la espera de cómo evolucione la crisis.
No obstante, ha reconocido que la situación actual “puede impactar en la economía en particular de las aerolíneas y de los aeropuertos”, y ha recordado que, a nivel más global, ya se ha constituido un grupo de seguimiento en el seno del Ministerio para la Transición Ecológica. Aunque no ha descartado que se puedan dar “situaciones de riesgo de aquí a unos meses”, ha subrayado que en los aeropuertos españoles “parece que la situación es mejor” y que a corto plazo no se detecta ese escenario.
Inversiones en el puerto
En una línea similar, el presidente del Puerto de Bilbao ha confiado en que 2026 sea “un buen año” para la infraestructura portuaria, con un movimiento de alrededor de 34 millones de toneladas, aunque ha reconocido que esta previsión puede verse condicionada por la coyuntura internacional y “según cómo se porte Donald Trump”. Jiménez ha destacado que el puerto ocupa el sexto puesto en el ranking estatal y que, frente a un descenso del tráfico portuario nacional del 1,5 %, Bilbao registra un crecimiento del 2,3 % respecto a 2025.
En materia de inversiones, Jiménez ha recordado que el Puerto afrontará en los próximos cuatro años una inversión de “al menos 250 millones de euros”, de los que algo más de 100 se destinarán a infraestructuras vinculadas a la conexión eléctrica de los barcos. Según ha detallado, a finales de 2027 Bilbao se convertirá en el primer puerto del eje atlántico con todos sus muelles electrificados, lo que permitirá reducir un 40 % las emisiones, en línea con las políticas europeas en materia medioambiental, un aspecto que también condiciona la planificación futura de los aeropuertos.
Preguntado por la cooperación institucional, Iván Grande ha valorado de forma positiva la creación del órgano bilateral entre el Gobierno Vasco y el Gobierno central, al entender que “siempre es positivo que los territorios cooperen y colaboren”, y ha defendido dar tiempo a este espacio de diálogo porque “hay margen para colaborar”.
En cuanto a la red aeroportuaria vasca, el director de Loiu ha reiterado que los aeropuertos de Bilbao, Hondarribia y Foronda son “absolutamente complementarios”. Ha explicado que Bilbao se centra en el tráfico comercial, Hondarribia combina rutas comerciales con aviación ejecutiva y Foronda desempeña “un importantísimo papel en todo el Estado en la carga aérea”, por lo que considera que “son absolutamente necesarios los tres”.
Por su parte, Jiménez ha reconocido que ve “difícil” el traslado de la actividad de ferris, operada por Brittany Ferries, a Getxo, aunque se estudiará la posibilidad si en el futuro existen los medios técnicos necesarios. También ha señalado que los cruceros no son rentables para el Puerto y que su negocio se basa en que los viajeros desembarquen a su llegada.
Ambos responsables han coincidido en que tanto el aeropuerto como el puerto encaran los próximos años con proyectos estratégicos relevantes, pero pendientes de un contexto internacional inestable que obliga a mantener una vigilancia constante sobre la evolución económica y energética.




