La Confederación Hidrográfica del Guadiana abre una compuerta más en el Zújar y llama a la prudencia ante el aumento de caudales
A nivel global, la cuenca del Guadiana supera ya el 85% de su capacidad total

Entrevista Confederación Hidrográfica del Guadiana
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Badajoz
La Confederación Hidrográfica del Guadiana ha abierto este jueves una compuerta adicional en la presa del Zújar ante el incremento de aportaciones en el sistema, una medida preventiva destinada a mantener los resguardos de seguridad en los embalses de cabecera. Su presidente, Samuel Moraleda, ha pedido prudencia a la ciudadanía, especialmente en las riberas, ante el aumento de caudales.
Según ha explicado Moraleda, el sistema Guadiana-Zújar se encuentra “muy cargado” tras semanas de precipitaciones extraordinarias que han superado con creces la media habitual para esta época del año. Embalses clave como Embalse de La Serena se sitúan en torno al 96% de su capacidad, mientras que Embalse de Cíjara ronda el 94,5%. Esta situación obliga a realizar desembalses controlados para evitar que se reduzcan los márgenes de seguridad ante posibles nuevas avenidas.
En el caso del sistema de La Serena, están entrando aproximadamente 1.000 metros cúbicos por segundo, mientras que el desembalse no alcanza los 400. Una situación similar se da en el eje Zújar–García de Sola–Embalse de Orellana, donde las entradas superan los 1.000 metros cúbicos por segundo y las salidas se sitúan por debajo de 700. Esta diferencia permite laminar las crecidas y reducir el impacto aguas abajo.
En la ciudad de Badajoz, el caudal del Río Guadiana se mantiene actualmente estabilizado en torno a los 1.850 metros cúbicos por segundo, tras haber alcanzado un pico cercano a los 2.500 el pasado día 8. La evolución dependerá de las precipitaciones asociadas a la nueva borrasca, aunque se espera una tregua a partir del viernes que permitiría intensificar los desembalses si fuera necesario.
A nivel global, la cuenca del Guadiana supera ya el 85% de su capacidad total. Moraleda ha destacado que esta situación garantiza, con una gestión eficiente del recurso, al menos cinco campañas de regadío en condiciones de seguridad. “Hace apenas tres años hablábamos de escasez; ahora estamos prácticamente con el sistema cerrado por capacidad”, ha señalado.
Las intensas lluvias también han obligado a paralizar actuaciones en marcha, como la retirada del nenúfar mexicano en el tramo urbano de Badajoz y diversas obras de restauración fluvial. No obstante, la Confederación asegura que los plazos previstos —seis años para la eliminación completa de la planta invasora— se mantendrán y que los trabajos se reanudarán cuando las condiciones lo permitan.
Desde la Confederación se insiste en extremar la precaución y evitar aproximarse a las riberas mientras continúen los desembalses. Aunque hasta el momento no se han registrado daños personales, las autoridades subrayan que la prioridad es garantizar la seguridad ante un episodio hidrológico excepcional.




