Sociedad

La innovación, clave para el futuro de la ganadería cacereña: Cajamar reúne a expertos en la Facultad de Veterinaria

Hay 25.000 familias estrechamente ligadas al medio rural

Cáceres

La Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura acogió este martes una jornada organizada por Cajamar para analizar el papel de la innovación en la ganadería de rumiantes, un sector fundamental para la provincia de Cáceres y para el conjunto de Extremadura. El encuentro puso de relieve cómo la digitalización, la monitorización animal y las nuevas tecnologías están transformando explotaciones tradicionalmente familiares, mejorando su eficiencia y abriendo oportunidades para aumentar la producción.

El director de Innovación y Desarrollo Agroalimentario de Cajamar, Manuel Laínez Andrés, destacó que la ganadería de rumiantes —ovino, vacuno y caprino— representa alrededor del 20% de la producción final agraria de Extremadura, con un enorme peso económico, social y ambiental. Recordó que detrás de estas explotaciones “hay 25.000 familias estrechamente ligadas al medio rural”, configurando no solo actividad económica, sino también el paisaje característico de las dehesas cacereñas.

Tecnologías que ya están cambiando el campo cacereño

Durante las jornadas se mostraron avances que hace apenas una década eran impensables. Laínez explicó cómo se están incorporando crotales electrónicos, collares GPS y dispositivos de monitorización que permiten conocer en tiempo real el comportamiento del animal "cuánto se mueve, si come con normalidad o si presenta conductas que alerten de enfermedades o partos".

Estas herramientas permiten al ganadero detectar anomalías antes de que sean visibles, evitar desplazamientos innecesarios y optimizar el manejo de los rebaños. La innovación facilita además dirigir a los animales hacia zonas concretas de pasto, lo que ayuda a aprovechar mejor los recursos de la dehesa cacereña.

Más producción para una provincia que lo necesita

El director de Innovación de Cajamar vinculó directamente estas tecnologías con la posibilidad de incrementar el tamaño y la productividad de las explotaciones, un aspecto clave para sectores como el de la Torta del Casar, que continúa demandando más leche de oveja sin que actualmente existan suficientes rebaños para cubrir la demanda.

Según Laínez, una explotación tradicional de 600 u 800 ovejas puede duplicar su tamaño gracias a la digitalización, llegando incluso a manejar miles de animales con las mismas manos. “Estamos viendo cómo el ganadero tradicional se está convirtiendo en un empresario agroganadero”, señaló.

Atracción de jóvenes y relevo generacional

La innovación se presenta también como herramienta para atraer a nuevas generaciones a un sector donde el relevo generacional es urgente. Gracias a la digitalización, la gestión ganadera se vuelve “más fácil, más eficiente y compatible con disponer de días libres”, lo que contribuye a mejorar la calidad de vida en el medio rural cacereño.

Incluso ganaderos de más edad se están sumando al cambio. En las jornadas participó un profesional cercano a la jubilación que reconoció utilizar estas tecnologías porque “le facilitan la vida” y le permiten controlar individualmente el estado de cada animal.

Las jornadas organizadas por Cajamar en la Facultad de Veterinaria de Cáceres han puesto de manifiesto que la innovación es ya una pieza imprescindible para asegurar el futuro de la ganadería cacereña. En un territorio donde las dehesas y el pastoreo forman parte de la identidad local, la digitalización se consolida como la herramienta que permitirá mantener la actividad, aumentar la producción y garantizar el relevo generacional.

José Luis Hernández

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