La Audiencia de Ourense cierra el caso del presunto crimen de la comisaría
Estima así los recursos tanto de los hermanos investigados como del Ministerio Fiscal contra el auto del Juzgado de Instrucción 3 de Ourense

Foto de archivo de la Audiencia provincial de Ourense

Ourense
Para los magistrados, el único indicio que avalaría que la muerte del agente de la Policía Nacional Celso Blanco, en 2016, fue causada por un tercero es controvertido. Se refiere a "la posición final en la que quedó la corredera del arma empleada, en situación de apertura" y que está sujeto a "distintas opiniones periciales".
Además, el auto recoge que no existen indicios para señalar a los hermanos investigados, también policías, ni motivación probada para la comisión de un presunto asesinato. Así, en el auto se afirma que "aún admitiendo que el fallecimiento podría responder a la acción violenta de un tercero", no encuentran "un cuerpo indiciario con la suficiencia necesaria para señalar a los hermanos investigados como esta tercera persona". Añaden que "no se han presentado indicios de ninguna clase sobre su participación en el robo de las armas. El conocimiento que pudieran tener de este hecho, no puede identificarse con su autoría" y que tampoco existe constancia del supuesto móvil, "pues no hay indicios de que tuvieran miedo a una manifestación inculpatoria de la víctima en el robo de las armas y la confección de los anónimos que extendiera la responsabilidad sobre su persona".
Queda rechazado, por tanto, el argumentario de la jueza del Juzgado de instrucción 3 de Ourense que, en 2023, pormenorizaba distintos indicios conduciendo a los investigados a un juicio con jurado popular.
Con este razonamiento, la sala acuerda el sobreseimiento provisional y el archivo del procedimiento estimando los recursos interpuestos tanto por los investigados
como por el Ministerio Fiscal en una resolución firme contra la que no cabe recurso.




