Un estudio de la UDC revela "gran hostilidad digital con fondo machista" contra las mujeres políticas
Señalan que la "constante exposición" a agresiones lleva a las mujeres a "limitar y mismo a desistir" de participar en determinados debates

Teresa Piñeiro, profesora de la UDC, participante en un estudio sobre la hostilidad que reciben los políticos en rrss
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A Coruña
Un estudio liderado por la UDC revela que los representantes políticos se enfrentan a altos niveles de hostilidad a través de las redes sociales, especialmente ataques con connotaciones machistas.
Señalan que los ataques a las mujeres se enfocan en lo personal (aspecto físico, vestimenta, preferencias sexuales), en minimizar su valía política o cosificarlas. Esa exposición las lleva a limitar su participación en determinadas plataformas y debates.
En la investigación participaron más de 200 integrantes del Congreso, Senado y Cámaras autonómicas. Más del 80% de ellos experimentaron alguna situación hostil en las redes y casi el 50% en el último mes, coincidiendo con período electoral en nuestra comunidad. Teresa Piñeiro es una de las profesoras participantes en el estudio y ha estado en entrevista en Hoy por Hoy en las Rías.
La forma más común de acoso digital es la recepción de mensajes de odio, que van desde insultos hasta comentarios denigrantes. Destacan también las campañas de desprestigio y la difusión de información falsa.
Donde más se perciben las diferencias de género es en el acoso sexual en línea, con un 21,6% de las mujeres que lo sufren frente a un 6,9% de los hombres. Las políticas identifican a sus agresores con hombres, mientras que los políticos señalan a mujeres y hombres en la misma proporción.
Este equipo de la Universidade de A Coruña recoge una "importante incidencia" de la hostilidad digital contra las personas que desempeñan cargos de representación política, así como las connotaciones machistas de estos ataques.
El equipo formado por las profesoras Teresa Piñeiro Otero y Ana González Neira, de la Facultad de Ciencias da Comunicación; Laura Castro Souto, Beatriz Pérez Sánchez, Laura Morán Fernández y Verónica Bolón Canedo, de la Facultade de Informática; el docente en el Máster Universitario en Políticas Sociais e Intervención Comunitaria, Adrián Gonçalves Barbosa; y las investigadoras Lucía Álvarez Crespo y María Eugenia Ambort; es el responsable del proyecto de investigación 'Agítate. Asimetrías de xénero na comunicación política dixital', que todavía no se ha publicado.
Ha participado también personal investigador de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Valladolid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad de Vigo.
Según explican en un comunicado, la forma más común de acoso digital es la recepción de mensajes de odio, que van desde insultos hasta comentarios denigrantes (el 21,9% de los hombres y el 34,8% de las mujeres que participaron afirman haber sido objeto de este tipo de violencias).
Indican que otras formas más organizadas de acoso, como campañas de desprestigio o la difusión de información falsa también están presentes en el entorno digital político.
Cuando indagan sobre las motivaciones detrás de estos ataques, explican, los integrantes de las cámaras de representación señalan cuestiones de tipo político "fundamentalmente". Ideología (60,6%), partido de pertenencia (57,5%) o posicionamiento (39,4%) tienen más peso que otros factores, como el género (11,9% de respuestas, fundamentalmente de mujeres).
Impacto en la salud mental de las políticas
Sin embargo, destacan que el estudio ha constatado la existencia de un sesgo de género en estas violencias, tanto en su manifestación como en las personas que las ejercen.
El único tipo de violencia en el que observan diferencias significativas de género es en el acoso sexual en línea. Así, un 21,6% de las políticas participantes afirman haber sufrido este tipo de violencia en las redes sociales, una realidad que solo experimentaron el 6,9% de los varones.
Asimismo, las políticas participantes tienden a identificar a sus agresores con hombres, mientras que los políticos varones señalan a mujeres y hombres en la misma proporción.
Señalan en el comunicado que las entrevistas con 25 mujeres políticas, de diversos partidos y ámbitos de actuación, "han puesto de manifiesto su preocupación por la hostilidad que reciben en las redes sociales así como la impunidad de los agresores".
Afirman enfrentarse "con frecuencia" a ataques orquestados y campañas de desprestigio "para desgastarlas y amedrentarlas". En su mayoría, además, las mujeres políticas identifican esta violencia en línea como "diferente" a la que enfrentan sus colegas varones.
Coinciden en señalar un enfoque de los ataques hacia lo personal (aspecto físico, vestimenta, preferencias sexuales, etc), así como el uso de calificaciones que minimizan su papel, su valía política o que las cosifican.
"La constante exposición a presiones y agresiones lleva a las mujeres a limitar, reformular y mismo a desistir de participar en determinadas plataformas y debates. Unas medidas de autoprotección que repercuten directamente en una pérdida de pluralismo", recalcan.
Además, señalan que la exposición a estas hostilidades digitales tiene un impacto significativo en la salud mental de las mujeres políticas. Muchas han relatado situaciones de ansiedad, cansancio y estrés que incluso las ha llevado a abandonar la primera línea política.
Por contra, destacan, para muchas estos ataques suponen un "impulso para seguir luchando". Y es que el estudio también refleja la persistencia de una visión de estas violencias como "una problemática individual que se hace patente en la falta de apoyos de colegas, incluso dentro de su partido".
Acciones de sensibilización
El grupo investigador también ha llevado a cabo un pódcast, homónimo, que aborda "la complejidad de estas violencias digitales" con expertas en ese ámbito, así como una microformación a través de Telegram y Whatsapp, en colaboración con la entidad Ecos del Sur, "para formar y sensibilizar a los usuarios en una actividad en red más consciente y comprometida".




