Claves para que los hogares gallegos superen la cuesta de enero
Del control de la calefacción a la cesta de la compra, te damos varios trucos para aliviar el bolsillo tras las fiestas

El cambio de bombillas por otras LED de bajo consumo contribuye a la ahorro energético en los hogares. / Thana Prasongsin

Tras el final de las fiestas navideñas, las familias gallegas se enfrentan a uno de los meses más complejos para el bolsillo. La combinación de los excesos de diciembre y la vuelta a la rutina obliga a muchos hogares a buscar fórmulas para recuperar el equilibrio financiero sin perder calidad de vida.
En este escenario, Nara Seguros ha publicado una guía práctica con cuatro estrategias fundamentales para optimizar el gasto doméstico y suavizar el impacto de la conocida "cuesta de enero".
El peso de la calefacción
En pleno invierno gallego, tras el récord de bajas temperaturas experimentado al comienzo de 2026, el consumo eléctrico y de calefacción es uno de los mayores desafíos. Realizar pequeños ajustes puede marcar una diferencia notable a final de mes.
- Temperatura ideal: Mantener la calefacción entre 20 y 22 °C es suficiente para el confort.
- Ahorro por grado: Reducir solo un grado la temperatura puede bajar la factura hasta un 7%.
Aprovechar la luz natural, eliminar el consumo en "standby" de los electrodomésticos y revisar si la potencia contratada es la adecuada para las necesidades reales del hogar.
Eficiencia en el consumo
El uso diario de estos recursos también ofrece un margen de mejora importante para la economía familiar. Una ducha rápida consume unos 30 litros, cuatro veces menos que un baño (120 litros). Un grifo que gotea puede llegar a desperdiciar 2.000 litros de agua al año. Además, ajustar la caldera a 45 °C y ventilar la vivienda durante 15 minutos diarios ayuda a mantener la eficiencia energética.
La alimentación supone una de las partidas más pesadas del presupuesto. Según datos de la OCU, la elección del establecimiento es clave: cambiar de supermercado puede suponer un ahorro anual de hasta 1.272 euros.
Para lograrlo, los expertos recomiendan planificar menús con antelación, elaborar una lista cerrada y comparar siempre el precio por kilo en lugar de fijarse únicamente en el precio final del producto.




