Los padres de Diego Bello llegan a Filipinas para declarar en el juicio por su muerte
Los policías acusados continúan en prisión sin fianza

Diego Bello. Firma: Ewe y Oliver

A Coruña
Los padres del empresario coruñés Diego Bello ya se encuentran en Filipinas para declarar en el juicio contra los tres policías acusados de su asesinato. La declaración está prevista para el próximo 16 de enero, a partir de la 1:00 de la madrugada en horario español (8:30 de la mañana, hora local).
Declaración jurada previa ante el tribunal filipino
Según establece el sistema judicial filipino, antes de comparecer oralmente ante el juez es obligatorio presentar una declaración jurada por escrito. Este requisito legal ha motivado el desplazamiento anticipado de los padres de Diego Bello hasta Manila, donde permanecerán hasta el día de la vista.
En la jornada del juicio, los progenitores deberán ratificar oralmente ante el juez el contenido de esa declaración escrita.
El testimonio se centrará en la trayectoria vital de Diego Bello
El tío de la víctima, Francisco Lafuente, explicó que la declaración de los padres se centrará previsiblemente en la trayectoria personal y profesional de Diego Bello, destacando los numerosos países en los que residió y trabajó, así como el hecho de que nunca tuvo problemas legales en ninguno de ellos.
Un testimonio que busca desmontar la versión policial y reforzar la tesis de que el empresario coruñés fue víctima de una ejecución planificada.
Los policías acusados continúan en prisión sin fianza
El Tribunal Regional de Primera Instancia de la República de Filipinas ha rechazado conceder la libertad bajo fianza a los tres agentes acusados de la muerte de Diego Bello, al considerar que existe una “evidencia de culpabilidad sólida”.
Los hechos se remontan a enero de 2020, cuando Diego Bello, de 32 años, murió acribillado a tiros en la turística isla de Siargao, durante una operación que, según la investigación judicial, habría sido orquestada por los propios policías.
Acusaciones de asesinato y manipulación de pruebas
Los acusados son el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazo y Nido Boy Esmeralda, quienes se enfrentan a cargos de asesinato y colocación de pruebas falsas en el lugar del crimen.
En su resolución, el tribunal subraya que los agentes admitieron haber estado en la escena del crimen y haber desempeñado funciones concretas dentro de la operación. Además, la reconstrucción de los hechos y diversos informes oficiales descartan la existencia de un enfrentamiento armado, apuntando en cambio a una conspiración para ejecutar al empresario coruñés.
Un juicio clave para esclarecer la muerte de Diego Bello
La declaración de los padres de Diego Bello se considera clave en el desarrollo del juicio, en un proceso que ha despertado un fuerte interés tanto en España como en Filipinas y que podría marcar un precedente en casos de violencia policial y derechos humanos.




