La mirada de Jorn Lucas: Reyes retrasados
El periodista neerlandés nos da su visión sobre las fiestas navideñas

La mirada de Jorn Lucas: Reyes atrasados
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
A Coruña
Con esta primera Mirada de 2026 me gustaría echar la vista atrás, hacia la semana pasada - a los Reyes Magos: la única fiesta que da un toque español a la Navidad. La tensión y la ilusión que sienten los niños recuerdan mucho a Sinterklaas en los Países Bajos, del que hablaba a principios de diciembre. Si se la perdieron, les recomiendo buscar aquella Mirada.
Se nota en todo que esos días giran en torno a los Reyes. Si no son las compras de última hora o la cabalgata de Melchor, Gaspar y Baltasar, es el propio día. Con comida familiar y niños jugando en la calle con los juguetes recién estrenados. Una fiesta preciosa que, personalmente, disfruto muchísimo —también como guiri.
Aquí, en A Coruña, también fue todo muy bonito. Miles de familias siguieron la cabalgata por el centro de la ciudad, a pesar del frío y de la lluvia. Nos quedan buenos recuerdos, mucho mejores que los del mercadillo de Navidad en la plaza de María Pita.
Lo que sí me sorprende es que el comercio apenas aproveche esta fiesta. No hay casi decoración específica de Reyes Magos: ni guirnaldas, ni platos, ni música. Lo que domina por completo es Papá Noel y Santa Claus, presentes en todas las formas, colores y tamaños en tiendas y anuncios de radio, televisión y redes sociales. Y eso que ese personaje no tiene prácticamente nada que ver con España… y, en realidad, tampoco demasiado con la Navidad. Una oportunidad comercial perdida.
Lo que me resultó grave es cómo esta fiesta infantil fue secuestrada por algunos políticos. Esta vez fue el presidente de Andalucía quien consideró buena idea pintarse la cara de negro para parecerse al rey Baltasar. Un debate que en los Países Bajos aún existe, aunque ya en segundo plano.
Porque Sinterklaas —la fiesta de la que hablaba antes— estuvo durante décadas acompañado por los llamados Zwarte Pieten: ayudantes de piel oscura. Algo que hoy se reconoce, con razón, como una expresión racista y colonial. No una tradición inocente “intocable”, sino una falta de respeto y una legitimación del racismo. Que el partido de Juanma Moreno Bonilla colabora politicamente con una formación de extrema derecha que prefiere ver fuera a inmigrantes y a personas con otro color de piel lo hace todavía más absurdo.
Pero el colmo de una mentalidad profundamente cortoplacista llegó de la mano del jefe de Moreno Bonilla: el señor Feijóo. Atacó a su rival político, el presidente Sánchez, por haber asistido a la reunión de la Coalition of the Willing y no al acto ceremonial y militar con el rey en el Palacio Real de Madrid.
Una crítica ridícula. Esto ya no tiene que ver con preferencias políticas: es un comportamiento peligroso y profundamente ingenuo. Una muestra de no tener ni la menor idea de lo que está ocurriendo en el mundo que nos rodea… o de ignorarlo deliberadamente. Probablemente fue esto último.
Fueron dos episodios que dejaron un sabor algo amargo a los Reyes Magos de 2026. Pero seguimos adelante, con valentía, en este nuevo año. Un 2026 lleno de oportunidades, que ojalá sepa dulce después de todo el sabor amargo que dejó 2025.




