Prisión para la "mafia albanesa" tras el decomiso de 200 kilos de cocaína en el Puerto de Vigo
Los agentes localizaron la droga oculta en un contenedor
El Juzgado de Instrucción de Vigo, en funciones de guardia, ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para los cinco hombres detenidos en relación con el hallazgo de 200 kilogramos de cocaína en las instalaciones portuarias de la ciudad.
Los arrestados, todos de nacionalidad albanesa, se enfrentan a cargos por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. La decisión judicial se produce tras pasar a disposición judicial a primera hora de este lunes, según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
Una operación coordinada desde Sudamérica
La interceptación del cargamento es el resultado de un estrecho seguimiento realizado por la Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera. Las autoridades mantenían el foco sobre un buque portacontenedores procedente de Sudamérica que cubría la conocida "ruta de la fruta".
Al arribar a la terminal viguesa este lunes, los agentes localizaron la droga oculta en uno de los contenedores. La investigación, que continúa abierta bajo la coordinación del Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo, apunta a una red logística con gran capacidad operativa en los puertos gallegos.
Conexiones con el gran alijo de 2025
Este golpe policial cobra especial relevancia por sus nexos con el pasado reciente. Primero, por reincidencia, ya que al menos uno de los ahora encarcelados estaría vinculado con el operativo de enero de 2025, donde se frustró la entrada de 1.250 kilos de cocaína.
Al igual que en aquella ocasión, los implicados pertenecen a células de la delincuencia organizada albanesa. Hace justo un año, el Puerto de Vigo fue el escenario de una operación similar que terminó con 9 detenciones tras una compleja investigación que incluyó el uso de agentes infiltrados.
La reiteración de estos envíos a través de la terminal viguesa refuerza la hipótesis de que las mafias de los Balcanes han consolidado a Galicia como uno de sus puntos de entrada estratégicos para la distribución de estupefacientes en Europa.