Mercosur y pesca: dos decisiones de la UE que impactan de lleno en la economía de Galicia
Hablamos con el eurodiputado gallego del PSOE Nicolás González Casares, que defiende una Europa abierta al comercio

Nicolás González Casares, eurodiputado gallego del PSOE
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A Coruña
La actualidad europea vuelve a situar a Galicia en el centro del debate. En los últimos días, dos decisiones de las instituciones comunitarias han generado inquietud en sectores clave de la economía gallega, como la agricultura, la ganadería y la pesca. Se trata del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur y de la nueva normativa europea de control pesquero, que ya ha provocado movilizaciones del sector.
De ambos asuntos hablamos con el eurodiputado gallego del PSOE Nicolás González Casares, que defiende una Europa abierta al comercio, pero sensible a las particularidades del tejido productivo gallego.
El acuerdo UE-Mercosur y las protestas del sector agrario
En los últimos días, ganaderos y agricultores gallegos se han movilizado en contra del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— por el temor a una competencia desleal, especialmente en el sector del vacuno.
Frente a estas críticas, González Casares considera que el acuerdo puede resultar positivo para Galicia si se analiza con una visión global. “Hablamos de países con los que compartimos historia, cultura e idiomas. Abrir mercados de forma equilibrada puede beneficiar a muchos sectores de nuestra economía”, señala.
Salvaguardas para proteger a los productores gallegos
El eurodiputado insiste en que el acuerdo incorpora mecanismos de protección claros para los productores europeos. Los contingentes de carne de vacuno con arancel reducido están limitados y, además, las importaciones procedentes de Mercosur no podrán superar el 1,5% del total.
A esto se suman las cláusulas de salvaguarda, que permitirían actuar si los precios se desploman y afectan a los ganaderos europeos. “Confiamos plenamente en la calidad de la producción ganadera gallega. La clave está en la promoción y en poner en valor lo que hacemos aquí”, subraya.
Oportunidades para otros sectores del campo gallego
Más allá del vacuno, González Casares destaca que el acuerdo con Mercosur puede abrir nuevas oportunidades de exportación para otros sectores del campo gallego, como el vitivinícola o el lácteo, especialmente en la venta de quesos y productos transformados.
También apunta a una ventaja clave para la ganadería: el aseguramiento de materias primas como la soja y el maíz, fundamentales para la alimentación animal en sectores como el porcino, las aves o el propio vacuno, lo que podría ayudar a mejorar los costes de producción.
Garantías de seguridad alimentaria y control en fronteras
Una de las principales preocupaciones del sector ganadero es la calidad de los productos importados desde Sudamérica. El eurodiputado es contundente: “Las normas de seguridad alimentaria de la Unión Europea son las más exigentes del mundo y se aplican a todos los productos que entran en nuestro mercado”.
El acuerdo refuerza los controles en frontera y establece cláusulas sociales y medioambientales que obligan a los países del Mercosur a mejorar progresivamente sus estándares de producción, algo que, según González Casares, también contribuye a un comercio más justo y sostenible.
Un acuerdo aún pendiente del Parlamento Europeo
Aunque el acuerdo fue firmado recientemente por la Comisión Europea, todavía no está en vigor. Falta el refrendo del Parlamento Europeo, que previsiblemente se producirá a lo largo de este año.
“El Parlamento aún no ha votado el acuerdo. Será un momento clave para decidir qué Europa queremos: una Europa abierta al mundo o una Europa que se cierra y limita las oportunidades de sectores estratégicos como el agroalimentario, el naval o el industrial”, afirma el eurodiputado gallego.
La normativa de pesca que ha encendido al sector
El segundo gran foco de preocupación es la nueva normativa europea de control pesquero, que obliga a pesar las capturas antes de llegar a puerto. El sector, especialmente la pesca artesanal y de bajura, alertó de que esta medida podía suponer un grave perjuicio económico, lo que derivó en movilizaciones en Galicia.
González Casares reconoce que algunas decisiones de la Comisión Europea “no aportan mejoras reales en sostenibilidad” y sí generan dificultades innecesarias para los pescadores.
Flexibilidad tras el acuerdo con el Gobierno
Tras las protestas, se alcanzó un acuerdo entre el Gobierno de España, el Ministerio de Agricultura y las cofradías, que introduce mayor flexibilidad en la aplicación de la norma. Las capturas inferiores a 50 kilos no tendrán que declararse y el pesaje se realizará al llegar a puerto, lo que permitió desconvocar las movilizaciones.
Aun así, el eurodiputado considera que no es suficiente. “Hay que seguir trabajando para reformar este reglamento y otros aspectos de la política pesquera europea que afectan especialmente a Galicia”, señala.
Hacia una pesca sostenible también en lo social y económico
González Casares defiende una reforma más amplia que compatibilice la sostenibilidad medioambiental con la viabilidad económica y social del sector pesquero. Pone como ejemplo las restricciones a la pesca de fondo, que afectan de forma desigual a artes como el palangre, muy presente en Galicia.
“Debemos proteger los recursos marinos, pero sin poner en riesgo el futuro de nuestros pescadores y de las comunidades que viven del mar”, concluye.




