Sigue el conflicto en el transporte de viajeros en A Coruña: 'No' rotundo de los trabajadores al preacuerdo entre patronal y sindicatos
Según el recuento facilitado por los sindicatos, 831 empleados votaron en contra frente al 336 a favor

Metropolitan bus stop in the gardens of Méndez Núñez in the city of Coruna Coruna, Galicia, Spain 07122023 / Tenreiro

Santiago de Compostela
Vuelve a complicarse el conflicto en el sector del transporte por viajeros de A Coruña. La plantilla ha dicho 'no' de forma rotunda y contundente al preacuerdo alcanzado entre patronal y los sindicatos CCOO y UGT, acuerdo del que se había descolgado la CIG. Con 831 votos en contra, 336 a favor, 20 en blanco y 14 nulos.
Tras este resultado, los sindicatos van a pedir una reunión urgente con la mediación del Consello Galego de Relacións Laborarais, por lo que este jueves no habrá, por tanto, huelga en el sector del transporte. Huelga que afecta al transporte escolar, y al bus interurbano en toda la provincia, y al transporte urbano en ciudades como Santiago.
La CIG se da de plazo hasta el lunes para intentar llegar a un acuerdo por la vía del diálogo, de lo contrario, retomarán la idea de ir a una huelga indefinida. En opinión de la central nacionalista, con este resultado, la patronal se ve obligada a negociar una mejora de la propuesta que se ha sometido a votación este miércoles. En ese sentido, la CIG asegura que defenderá la propuesta que hizo constar en el acta de la reunión en la que la patronal firmó el preacuerdo con UGT y CCOO.
Ha sido una jornada larga de votación, con una alta participación y con mucha incertidumbre sobre lo que podía pasar. Pese al preacuerdo alcanzado el lunes por parte de los sindicatos y la patronal (la CIGa no lo llegó a firmar), había muchas dudas de que los trabajadores le diesen el visto bueno.
Tras varias semanas de negociación, prácticamente al límite se alcanzó este pacto que contempla, entre otras cuestiones, una subida del 3,4%, con carácter retroactivo, así como mejoras en las condiciones laborales y un límite de horas diarias en jornada continua.
El sindicato nacionalista (tiene el 47% de la representación) rechazó el acuerdo al entender que las mejoras laborales y salariales no eran suficientes y que se dejaban sin abordar cuestiones como la nocturnidad, la jubilación parcial anticipada o los permisos retribuidos.




