España deja de ser un país libre de sarampión: por qué vuelven los brotes pese a la vacunación
De 11 a casi 400 contagios: qué está pasando con el sarampión

A Coruña
España ya no es considerada un país libre de sarampión. Así lo ha confirmado la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de constatar un aumento sostenido de casos y la reaparición de la transmisión continuada del virus dentro de nuestras fronteras.
Durante años, desde 2017, nuestro país había mantenido con orgullo ese estatus. Sin embargo, la situación ha cambiado de forma clara: de apenas 11 casos aislados en todo 2023 hemos pasado a cerca de 400 casos confirmados en los últimos meses. No se trata, según los expertos, de una emergencia sanitaria nacional, pero sí de una señal de alerta muy seria.
El sarampión ya no viene solo “de vacaciones”
Hasta hace poco, la mayoría de los contagios de sarampión en España eran casos importados: personas que se infectaban en otros países y desarrollaban la enfermedad a su regreso. Hoy, el escenario es distinto.
El virus se ha vuelto a instalar y a circular de forma continuada, lo que implica que encuentra huecos de población susceptible para propagarse.
Pero ¿cómo es posible que esto ocurra en un país con altas tasas de vacunación?
Para entenderlo, analizamos la situación paso a paso con Blanca González, farmacéutica, que pone contexto a una enfermedad que muchos creían ya erradicada.
El virus más contagioso que conocemos
El sarampión no es una enfermedad cualquiera. De hecho, es uno de los virus más contagiosos que existen.
- Una persona con gripe puede contagiar a 1 o 2 personas.
- Una persona con sarampión puede contagiar hasta a 18.
Además, el virus puede permanecer activo en el ambiente hasta dos horas después de que una persona infectada haya abandonado una habitación. Esto explica por qué los brotes se extienden con tanta rapidez.
Mucho más que un sarpullido
Aunque solemos identificar el sarampión con una erupción roja en la piel, la enfermedad comienza de otra manera:
- Catarro intenso, tos y mucosidad abundante
- Conjuntivitis fuerte
- Manchas blancas en la boca
- Fiebre alta
Y lo más importante: puede complicarse gravemente. Entre las complicaciones más serias se encuentran:
- Neumonía
- Hospitalizaciones prolongadas
- Ceguera
- Encefalitis (inflamación del cerebro)
- Pancreatitis
- Incluso la muerte
Por eso los profesionales insisten en que no es una enfermedad “leve” ni del pasado.
La clave está en la segunda dosis de la vacuna
En España, la cobertura de la primera dosis de la vacuna del sarampión alcanza el 97%, una cifra muy alta. El problema aparece con la segunda dosis, que se administra entre los 3 y 4 años:
- La cobertura baja al 93%.
- La OMS recomienda al menos un 95% con dos dosis para evitar la circulación del virus.
Aquí está la trampa:
La primera dosis protege al 95% de los niños, pero un 5% no responde adecuadamente. La segunda dosis es la que “rescata” a ese grupo y eleva la protección hasta el 99%.
Cuando no se alcanza ese 95% con pauta completa, el virus encuentra puertas entreabiertas. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo.
Posible cambio en el calendario vacunal
Ante esta situación, el comité asesor de vacunación propone adelantar la segunda dosis a los 24 meses. El motivo es práctico:
- A esa edad se acude más al pediatra.
- Hay más controles y revisiones.
- Se reduce el riesgo de “despistes” en la vacunación infantil.
Atención a los nacidos entre 1970 y 1989
El problema no afecta solo a los niños. Existe un agujero de inmunidad en personas nacidas entre 1970 y 1989.
Durante esos años:
- Los calendarios vacunales estaban en transición.
- La segunda dosis no se consolidó completamente hasta 1985.
- Muchas personas solo recibieron una dosis.
Si perteneces a esa franja de edad y no conservas tu cartilla vacunal o tienes dudas, los expertos son claros: consulta con tu médico y, ante la duda, vacúnate.
¿Y si ya pasé el sarampión?
Quien ha pasado la enfermedad suele tener inmunidad natural de por vida. Sin embargo, los profesionales recuerdan que buscar la inmunidad natural es peligroso.
El contagio natural conlleva riesgos muy graves, especialmente para personas vulnerables. Vacunarse es mucho más seguro que enfrentarse a la enfermedad.
Vacunas y autismo: un mito desmontado
Uno de los factores que más preocupa a los sanitarios es la persistencia de bulos. El más conocido: la supuesta relación entre la vacuna triple vírica y el autismo.
Ese mito se originó en un estudio fraudulento:
- Sin base científica.
- Con datos falsificados.
- Cuyo autor fue expulsado del ejercicio de la medicina.
Desde entonces, decenas de estudios internacionales han confirmado que no existe ninguna relación entre vacunas y autismo.
Galicia, ejemplo de vacunación
En Galicia, las coberturas de vacunación son especialmente altas, también frente al sarampión. Los expertos destacan la rápida respuesta de la población cuando se llama a vacunar, un comportamiento que protege no solo a quien recibe la vacuna, sino también a quienes no pueden vacunarse, como personas inmunodeprimidas.
Revisar, consultar y confiar en la ciencia
El mensaje final de los profesionales es claro:
- Revisar el calendario vacunal de niños y adultos.
- Consultar ante cualquier duda.
- Confiar en médicos, pediatras y farmacéuticos.
- No dejarse llevar por desinformación sin base científica.
El sarampión ha vuelto a llamar a la puerta. La mejor forma de cerrarla es la vacunación.




