Empate en Cornella contra vento e marea
Una polémica decisión de VAR marca un buen partido del Celta

BARCELONA, 14/02/2026.- Lso jugadores del Celta Javi Rodríguez (i) y Borja Iglesias se lamentan de una ocasión fallida durante el partido de Liga que el Espanyol y el Celta disputan este sábado en el RVDE Stadium. EFE/ Enric Fontcuberta / ENRIC FONTCUBERTA (EFE)

Vigo
“He escogido un mal día para dejar de fumar” era una de las recurrentes perlas que el responsable de la torre de control de Aterriza como puedas iba dejando a medida que se complicaba el aterrizaje. Pues esto mismo pensará Fran Soto, máximo responsable del CTA, cuando vea el lío de Cuadra Fernández y Caparrós con el VAR y el segundo gol del Celta. Se había dicho que el VAR iba a ser menos intervencionista, pero al Celta le toca el otro, el tipo B, el intervencionismo del todo. Y ahí llega la acción del minuto 80, cuando Borja marca el 1-2 en una acción de gran inteligencia; Omar fue el que tocó hacia su posición y el árbitro decide anularlo después de que le llamase el VAR para ver solamente una toma. Le cortaban las alas a un Celta que estaba a punto de asaltar Cornellá. Esa jugada descentró a los locales y, en el segundo a tiro del Espanyol en toda la segunda parte, llegaba el 2-1 con un desajuste defensivo celeste. Dolan marca el 2-1 casi a placer y ponía por delante al Espanyol en el minuto 85.
Con lo que no contaba Manolo González era con la casta y el coraje del equipo de Claudio Giráldez, que no dio su brazo a torcer y se fue al ataque ordenadamente y con mucho criterio. Tuvo Borja Iglesias el 2-2 y, el propio Panda, lo lograba en el 92 tras una gran acción de Carreira, un exquisito taconazo de Durán en el primer palo y Borja marca en el segundo. Lejos de celebrarlo, los jugadores ya con el síndrome Cuadra Fernández no sabían qué iba a pasar hasta que Borja les dijo, después de hablar con el árbitro, que era gol. Ya no se atrevían a celebrarlo por si encontraban alguna nueva teoría para llamar al árbitro desde el VAR y consultar la jugada.
Con 2-2 fue muy sintomático ver cómo el Espanyol firmaba las tablas y buscaba perder tiempo y el Celta se fue arriba con todo, no dando por bueno el empate.
Por cierto, había dado 8 minutos de añadido Cuadra Fernández, tuvo que dar uno más por el gol y pitó el final en el 98:45 segundos cuando atacaba el Celta. Debió de hacer el redondeo que se instauró en este país desde la llegada del Euro a nuestras vidas. Fue el colofón a uno de los arbitrajes más funestos que han tenido los de Giráldez en mucho tiempo. Pero es muy fácil.
La primera parte del Celta había sido de mucho control, con pocos despistes y con un gran gol de Jutglá por la jugada extraordinaria que hizo el equipo. Borja viene en apoyo, Fer López mete un pase a Rueda brutal y el malagueño asiste a Jutglá, que vuelve a reencontrarse con el gol casi cuatro meses después. Lo necesitaba y también el equipo. En la segunda mitad, los de Giráldez hicieron un primer cuarto de hora de mucha concentración y casi sin conceder, hasta que Kike García demuestra que hay que tener un Kike García siempre a mano. Un tiro indolente de Dolan lo transformó en una oportunidad. Metió el cuerpo y se revolvió con rapidez para marcar el empate. El resto lo he contado antes. Buen punto para el Celta, pero con la sensación de haber merecido los tres y haber merecido más suerte.
Sostiene Claudio Giráldez que no le supieron explicar el porqué de la anulación y que, una vez acabado el partido, hablaban de que si Omar no había tocado el balón con intención. La intención es lo que cuenta y Cuadra y Caparrós son capaces de interpretarlo así. No sé yo si en el Bernabéu o en el Camp Nou hubiese sido así. Celta y Espanyol se jugaban la sexta plaza. Ese gol ponía al Celta por delante de los pericos y empataba el goal average. Puede ser un gol que valga millones de euros para la próxima temporada. Empate en Cornellá contra vento e marea

Jacobo Buceta
Periodista de Radio Vigo-Cadena Ser desde 1998. Director de Hoy por Hoy Vigo desde 2008 y narrador de...




