Los gritos del silencio
Indignación en el Celta y en el celtismo por la extraña actuación del VAR en Cornellá

BARCELONA, 14/02/2026.- El delantero del Celta Borja Iglesias (c) en el suelo durante el partido de Liga que el Espanyol y el Celta disputan este sábado en el RCDE Stadium, en Barcelona. EFE/ Enric Fontcuberta / ENRIC FONTCUBERTA (EFE)

Vigo
Minuto 94 del partido. El Celta había logrado empatar, a la segunda, sin que Cuadra Fernández encontrase nada extraño en el remate de Borja Iglesias en boca de gol. Se habían dado 8 de añadido y, teniendo en cuenta el gol en el descuento, tendría que irse hasta el minuto 99. Los de Giráldez atacaban buscando el 2-3 y se lanzaron arriba con todo. El Espanyol demoraba los saques de puerta, Dimitrovic perdía tiempo y hasta Manolo González retrasó un saque de banda de Mingueza pegándole un pelotazo a una pelota que estaba cerca del lateral celeste. Una declaración de intenciones de un cuadro perico que daba por bueno el empate y un Celta que quería más. La lectura es muy sencilla. Además de las mejores sensaciones y el mejor fútbol que desplegó el Celta durante los más de 90 minutos, estaba en juego la sexta plaza y el goal-average particular.
El Espanyol estaba sexto con 34 puntos y el Celta séptimo con 33. En la ida ganaron los catalanes en Balaídos por 0-1 con un gol al final del partido de Kike García. Si los de Giráldez lograban ganar en el RCDE Stadium, se ponía dos puntos por delante de los de Manolo González y lograría equilibrar la diferencia de goles particular. En general, el Celta tiene un +5 entre goles marcados y encajados por un -4 del Espanyol. Nueve goles de diferencia, que es un rente muy relevante para los vigueses.
Y es que ambos equipos han presentado su candidatura a la competición europea y se jugaban mucho en un partido en el que el Celta mereció ganar, pero se lo impidió una delirante interpretación de la “norma Mbappé” desde el VAR del dúo formado por Cuadra Fernández y por Iván Caparrós. Una decisión a todas luces alucinante y que ha dejado muy enfadado al Celta y alucinando a buena parte del colectivo arbitral.
El árbitro de la Cadena Ser y del Diario As, Iturralde González, fue claro en directo a la hora de analizar la jugada. Siempre mantuvo que era gol legal y que no había sido fuera de juego. Sostuvo que “es gol legal al 100%” y que la decisión del árbitro de VAR “es prostituir la interpretación de la regla” El balón lo tiene ahí; puede despejar si quiere. No está forzado en ningún momento. Aquí tienes control del cuerpo; el balón está en el suelo y decides meter la pierna. Para mí es gol legal al 100%. A esto hemos llegado”. Pero ahí no se quedó su análisis. Ya en frío, el mismo sábado, Iturrralde González, en su cuenta de X, volvió a referirse a la jugada dejando claro el grave y manifiesto error que habían cometido el árbitro principal y la sala VOR: “El espíritu de la regla cuando se habla de manera forzada es cuando te viene el balón de manera inesperada con mucha velocidad, NUNCA para un balón que está por el suelo y tú voluntariamente decides despejar ese balón”.
También en el Diario Marca, otro de los colegiados más experimentados y con más partidos en Primera y en Europa, Pérez Burrull, consideró que fue “una interpretación incorrecta de la norma del fuera de juego" El defensa juega voluntariamente el balón a ras de suelo y habilita a Borja Iglesias”.
Otro árbitro con gran experiencia y que llegó a ser internacional como Xavi Estrada Fernández apuntó en X que “Nos siguen tomando el pelo desde el CTA. A Borja Iglesias le anulan un gol totalmente legal por un fuera de juego inventado. El balón no viene de un rebote ni de una salvada; viene de un defensa que disputa la jugada, juega el balón de forma voluntaria y da un pase atrás. Esto rompe cualquier fuera de juego del Celta. No es que la tecnología falle. Es peor: no existe criterio ni conocimiento del reglamento”.
El problema es que la decisión está tomada y se privó al Celta de sumar tres puntos en Cornellá. Tres puntos que hubiesen puesto a los vigueses en la sexta posición y distanciándose todavía más de sus perseguidores como el propio Espanyol, la Real Sociedad que perdió en el Bernabéu y el Osasuna que no pasó del empate en Elche. Dirán que queda mucha Liga y todas esas cosas, pero el partido del sábado puede decidir muchas cosas.
El clasificarse para competición europea supone una importante cantidad de dinero que va de los 4,31 millones por meterse en la fase de grupos, 450.000 euros por victoria, 150.000 por empate, una cantidad aproximada de un millón por clasificación; si pasa la fase de playoff, serían otros 300.000, más derechos del market pool y más taquillas. Se estaban midiendo el sexto y el séptimo clasificado de la Liga y pusieron seguramente al peor árbitro de la categoría.
En el Celta hay un cabreo mayúsculo, pero, como es habitual para evitar males mayores, se optó por un perfil bajo y por decir que “es lo que hay”. Esta jornada Pizarro Gómez, árbitro de VAR de la revisión de 6 minutos de la posible falta de Fer López a Rubén García en el Celta-Osasuna, se quedó sin pitar. Veremos qué pasa con Cuadra Fernández y con Iván Caparrós. Pero el triunfo perdido por interpretaciones interplanetarias de la “Norma Mbappé”, ese ya no va a volver. No era un “soltero contra casados”; era un partido con muchos intereses europeos y, por ende, económicos en juego. Si esto hubiese pasado en el Bernabéu o en el Camp Nou, estaríamos hablando sobre esto dos semanas y los vídeos de Real Madrid Televisión se agolparían en medio de los westerns y de la redifusión del Equipo A. No sé qué pensará el presidente del CTA, Fran Soto, de lo que sucedió el sábado en Cornellá.

Jacobo Buceta
Periodista de Radio Vigo-Cadena Ser desde 1998. Director de Hoy por Hoy Vigo desde 2008 y narrador de...




