¿Por qué el Entroido cambia de fecha cada año? La explicación astronómica del Carnaval
Del equinoccio de primavera al Martes de Carnaval: el recorrido completo

Coruña Científica: La astronomía en el carnaval
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A Coruña
El Entroido —o Carnaval— no cae nunca en la misma fecha. A diferencia de otras celebraciones fijadas en el calendario, como el 1 de mayo, el Carnaval cambia cada año. ¿El motivo? Su fecha depende directamente de cálculos astronómicos que combinan el movimiento del Sol y la Luna.
Aunque hoy lo asociemos sobre todo a tradición religiosa y cultura popular, en el fondo estamos ante un ejemplo claro de astronomía aplicada a la vida cotidiana.
La clave: el Entroido depende de la Pascua
Para saber cuándo se celebra el Martes de Carnaval, primero hay que calcular la fecha de Pascua. Y Pascua no se fija arbitrariamente: se determina siguiendo una fórmula basada en dos referencias celestes.
El cálculo se hace en tres pasos:
1. Se fija el equinoccio de primavera
En el calendario eclesiástico, el equinoccio de primavera se establece siempre el 21 de marzo. Este es el punto de partida del cálculo, aunque astronómicamente el equinoccio real puede variar entre el 19 y el 22 de marzo.
2. Se busca la primera luna llena después del 21 de marzo
El segundo paso es identificar la primera luna llena posterior a esa fecha.
3. Pascua se celebra el domingo siguiente
El Domingo de Pascua se fija en el domingo inmediatamente posterior a esa luna llena.
Así, la fecha de Pascua depende directamente de la relación entre el calendario solar (equinoccio) y el calendario lunar (fase llena).
De Pascua al Martes de Entroido
Una vez determinada la Pascua, se calcula hacia atrás.
La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y dura 40 días, pero hay un detalle importante: los domingos no se cuentan. Por eso, en realidad, el Miércoles de Ceniza cae 46 días antes de Pascua.
El Martes de Carnaval es el día anterior al Miércoles de Ceniza.
En resumen:
- Se calcula Pascua con el equinoccio y la luna llena.
- Se restan 46 días para llegar al Miércoles de Ceniza.
- El día anterior es el Martes de Entroido.
Por eso el Carnaval cambia cada año.
¿Entre qué fechas puede caer el Carnaval?
El Martes de Entroido no puede celebrarse en cualquier momento del calendario. Existe una franja concreta de fechas posibles.
La fecha más temprana en la que puede caer es el 3 de febrero. La más tardía posible es el 9 de marzo.
Esto deja un margen de 34 días.
Si una determinada fecha cae en la primera mitad de febrero, se considera un Carnaval temprano. Si se sitúa en marzo, será un Carnaval tardío.
Desde el punto de vista estadístico, las fechas más frecuentes están entre finales de febrero y principios de marzo. El 3 de marzo es el día que más se repite. En cambio, las fechas extremas —3 de febrero y 9 de marzo— son las menos habituales.
El caso más raro: Martes de Carnaval en 29 de febrero
Existe una combinación especialmente infrecuente: que el Martes de Entroido caiga en 29 de febrero.
Esto solo puede suceder en año bisiesto y, además, no ocurre en todos los años bisiestos.
Ocurrió en 1876.Volverá a suceder en 2028. Después no volverá a repetirse hasta 2180.
Entre un caso y otro pueden pasar 152 años. Es una auténtica rareza astronómica dentro del calendario festivo.
¿Por qué no se usan los datos astronómicos reales?
El equinoccio de primavera, desde el punto de vista astronómico, puede producirse entre el 19 y el 22 de marzo, dependiendo del movimiento de la Tierra y de la zona horaria. Además, la luna llena real no siempre coincide exactamente con el cálculo eclesiástico.
Sin embargo, para determinar la Pascua no se utilizan los datos astronómicos exactos, sino aproximaciones matemáticas:
- El equinoccio se fija siempre el 21 de marzo.
- La luna llena se calcula mediante el ciclo metónico, un ciclo de 19 años que permite predecir las fases lunares.
Estas aproximaciones coinciden casi siempre con los fenómenos reales, pero no siempre.
Un ejemplo fue 2019. Ese año, el equinoccio astronómico se produjo el 20 de marzo y la luna llena real fue el 21. Sin embargo, el cálculo eclesiástico establecía la luna llena el día 20 y el equinoccio el 21, invirtiendo el orden. Esto obligó a esperar a la siguiente luna llena, ya en abril, retrasando considerablemente la fecha de Pascua y, en consecuencia, del Carnaval.
Más que una fiesta: un ciclo estacional y social
Más allá del cálculo religioso, el Entroido tiene también una dimensión antropológica y estacional.
Se celebra después del solsticio de invierno, cuando los días comienzan a alargarse. Tradicionalmente, marca el inicio de un período de mayor contención —la Cuaresma— y, antes de ese tiempo de recogimiento, la comunidad se permite un espacio de exceso, humor, inversión de roles y ruptura de normas.
Las máscaras, la sátira y la celebración no son solo tradición cultural: responden a un ritmo marcado por los ciclos del cielo y de las estaciones.
En resumen: el Carnaval es astronomía aplicada
El Entroido cambia de fecha porque depende de:
- El equinoccio de primavera.
- La primera luna llena posterior.
- El domingo siguiente.
- El cómputo hacia atrás de la Cuaresma.
Es decir, depende del movimiento de la Tierra alrededor del Sol y de las fases de la Luna.
Cada vez que el calendario marque una fecha distinta para el Carnaval, la explicación no está en una decisión arbitraria, sino en una coreografía astronómica que se repite desde hace siglos.




