“Sabes que ha pasado algo muy bestia, pero no sabes el qué”: La canguro, el nuevo fenómeno de Pablo Rivero
Pablo Rivero triunfa con La canguro, su thriller psicológico más inquietante

Pablo Rivero, escritor de La canguro
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A Coruña
Durante más de dos décadas fue una de las caras más reconocibles de la televisión en España gracias a su papel como Toni Alcántara en Cuéntame cómo pasó. Pablo Rivero creció delante de millones de espectadores y se convirtió en uno de los actores más queridos de la ficción nacional.
Hoy, consolidado también como escritor, regresa a las librerías con La canguro, un thriller psicológico que ya va por su tercera edición en apenas un mes y que confirma su madurez literaria.
En esta nueva novela, Rivero vuelve a demostrar que sabe construir tensión desde lo cotidiano, explorando los miedos más universales: la maternidad, la culpa, la salud mental y los secretos que pueden dinamitar una familia aparentemente normal.
Una vida familiar que salta por los aires
¿Qué ocurre cuando una vida familiar como la de cualquiera de nosotros se rompe con la llegada de una persona desconocida? Esa es la premisa de La canguro.
La historia arranca con una madre que ha aparcado su carrera profesional para dedicarse por completo a sus hijos. Tras ser madre por segunda vez, su comportamiento se ha vuelto extremo: evita que la vean con los niños, apenas sale a la calle y vive en constante sobreprotección.
Sin embargo, necesita volver a trabajar. Cuando recibe una oferta laboral imposible de rechazar, decide contratar a una canguro recomendada por influencers en Instagram. Y ahí comienza el conflicto.
Rivero plantea un giro interesante dentro del género: no solo habla del peligro de meter a una extraña en casa, sino del riesgo que supone entrar en un hogar lleno de secretos.
Más que novela negra: maternidad, culpa y contradicciones
Aunque La canguro se enmarca dentro del thriller psicológico, aborda temas profundamente actuales:
- La contradicción de la vida adulta
- La dificultad de delegar el cuidado de los hijos
- La culpa tras la baja maternal
- La conciliación laboral
- La salud mental
- Las tensiones familiares
Rivero utiliza el suspense como herramienta para reflexionar sobre inquietudes reales. Le interesan los crímenes que nacen de personas normales en circunstancias excepcionales, no los grandes psicópatas de ficción.
Aquí, el conflicto no surge de lo extraordinario, sino de lo reconocible.
Salud mental y secretos familiares
Uno de los pilares de la novela es la gestión emocional. La protagonista arrastra un suceso traumático que condiciona su comportamiento. Ese hecho, que el lector irá descubriendo poco a poco, explica su radicalidad y su miedo constante.
La tensión crece desde lo cotidiano. No hay giros cada pocas páginas ni efectismos innecesarios. El gran estallido está reservado para el final.
Y esa apuesta por un suspense más psicológico que espectacular es, precisamente, lo que está conquistando a los lectores.
Cuando el desconocido se vuelve íntimo
La novela también reflexiona sobre cómo alguien ajeno puede integrarse rápidamente en un núcleo familiar… y cómo, en cambio, las personas más cercanas pueden convertirse en auténticos desconocidos.
¿Hasta qué punto conocemos realmente a nuestra pareja, a nuestros hijos o a nuestros amigos?
¿Y por qué a veces confiamos más en quien acaba de llegar?
Este juego de miradas y sospechas conecta con el lector porque habla de dinámicas universales.
Determinismo y circunstancias
Como en sus anteriores novelas, Pablo Rivero vuelve a plantear una cuestión central: ¿somos lo que hemos vivido?
La familia, la educación, las oportunidades y el entorno marcan el carácter y las decisiones. En La canguro, el determinismo no es una teoría abstracta, sino el motor que explica cómo una persona aparentemente normal puede cruzar límites insospechados.
Un riesgo editorial que ha funcionado
La novela se publicó primero en formato digital durante la campaña navideña, antes de llegar en papel a las librerías el 8 de enero. Una estrategia arriesgada que ha resultado ser un éxito.
El boca a oreja ha impulsado las ventas y el libro ya suma tres ediciones en apenas un mes. Incluso muchos lectores que comenzaron en digital han terminado adquiriendo la edición física.
Del plató a la novela negra
Su experiencia como actor y su formación en periodismo influyen claramente en su escritura.
Como intérprete, Rivero construye personajes complejos, llenos de contradicciones. No le interesa que el protagonista sea perfecto. Le interesa que sea humano.
Y como periodista, tiene clara la estructura: cada capítulo responde a una pregunta, plantea un conflicto y deja una tensión latente.
Un thriller claustrofóbico con ecos de Hitchcock
Ambientada en un piso frente al Retiro madrileño, la novela transmite una sensación constante de encierro. El hogar se convierte en una jaula de cristal.
Con influencias del domestic noir y del suspense clásico, La canguro combina atmósfera, conflicto emocional y un desenlace potente que recompensa la espera.
Un homenaje a quienes cuidan
El libro está dedicado a todas esas personas —en su mayoría mujeres— que cuidan de los hijos de otros, especialmente a aquellas que deben separarse de los suyos para hacerlo.
Un reconocimiento necesario en una historia que cuestiona la maternidad idealizada y muestra sus zonas más incómodas.




