Educación infantil de 0 a 3 años: la etapa clave que el Congreso debate reformar
El primer ciclo de educación infantil, clave en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños, centra el debate político sobre la mejora de ratios y recursos en las escuelas infantiles

La aventura de aprender: Educación infantil
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A Coruña
La educación infantil de 0 a 3 años vuelve al centro del debate político. Este miércoles, el Congreso de los Diputados analiza una proposición no de ley para impulsar una reforma del primer ciclo de educación infantil, una etapa fundamental en el desarrollo cognitivo, emocional y motor de los niños y niñas.
Aunque en los últimos años se han producido avances, muchos expertos coinciden en que el ciclo de 0 a 3 años sigue siendo el gran olvidado del sistema educativo. Y, sin embargo, es precisamente en estos primeros años cuando el cerebro alcanza su mayor plasticidad neuronal.
¿Por qué es tan importante la educación infantil de 0 a 3 años?
Desde el nacimiento hasta aproximadamente los 7 años, el cerebro experimenta los cambios más significativos de toda la vida. Sin duda, seguimos aprendiendo en la edad adulta, pero los primeros años concentran un desarrollo extraordinario:
- Adquisición del lenguaje
- Desarrollo de la motricidad fina y gruesa
- Estimulación cognitiva
- Desarrollo de la memoria (corto y largo plazo)
- Construcción de la autonomía personal
- Habilidades sociales y emocionales
Especialmente entre los 0 y 3 años, los avances son drásticos. El lenguaje, por ejemplo, se convierte en el principal vehículo de comunicación y marcará el futuro académico y social del niño. Cuanto mayor sea la estimulación en esta etapa, mayores beneficios se obtendrán en el futuro.
De guarderías a escuelas infantiles: un cambio de mentalidad
Hace años se produjo un avance importante: dejamos de hablar de “guarderías” para referirnos a escuelas infantiles. No es solo una cuestión terminológica.
Las escuelas infantiles no están para “guardar” niños mientras los padres trabajan. Existen programas educativos, proyectos, actividades adaptadas y profesionales cualificados que trabajan el desarrollo integral del menor.
Sin embargo, el problema no es la vocación ni la profesionalidad. El reto está en los medios disponibles.
Ratios en escuelas infantiles: el gran desafío
Uno de los puntos más debatidos en la posible reforma es la reducción de ratios.
Actualmente, en algunas aulas de 0 a 12 meses puede haber hasta 7 u 8 bebés por educador. Y aunque pueda parecer asumible, la realidad es muy diferente.
Un bebé no puede esperar. Necesita atención inmediata, estimulación constante y acompañamiento personalizado. Cuando el número de alumnos es elevado:
- Se reduce el tiempo de calidad individual.
- Se dificulta la estimulación personalizada.
- Se limitan actividades de interacción directa.
Y esto es crucial, porque incluso en bebés se puede —y se debe— trabajar la educación infantil:
- Juegos de acción-reacción
- Cuentos de estimulación del lenguaje
- Juegos simbólicos (comiditas, cocinitas, muñecos)
- Encajables y actividades manipulativas
- Lotos y juegos de memoria
- Motricidad gruesa a través del movimiento
Un bebé no aprende con fichas, pero aprende jugando. Y para que ese aprendizaje sea de calidad, las ratios importan.
Preparación para la etapa escolar: llegar mejor a los 3 años
Cuando los niños llegan al segundo ciclo de educación infantil (3 a 6 años), el salto es enorme. Aulas con 20 niños de tres años —algunos que aún no han cumplido los 3— suponen un reto importante para cualquier docente.
Cada niño tiene su propio ritmo:
- Diferente desarrollo del lenguaje
- Distinto nivel de autonomía
- Procesos madurativos variados
Si la etapa de 0 a 3 años estuviera más reforzada, muchos menores llegarían con mayores competencias en:
- Autonomía en el vestido
- Hábitos de alimentación
- Control emocional
- Desarrollo del lenguaje
- Habilidades sociales
Una ratio más reducida permitiría una atención más personalizada y un desarrollo más equilibrado.
¿Por qué el ciclo 0-3 ha quedado en segundo plano?
Durante décadas, la función principal de las antiguas guarderías era facilitar la conciliación laboral: un espacio seguro donde cuidar, alimentar y atender a los niños mientras las familias trabajaban.
Ese enfoque ha cambiado. Las escuelas infantiles se han modernizado y han evolucionado pedagógicamente. Pero muchas veces lo han hecho con recursos limitados.
La sociedad ha avanzado en su comprensión de la importancia de la crianza y la estimulación temprana. Ahora el debate político parece alinearse con esa realidad.
El futuro de la educación infantil en España
La proposición que se debate en el Congreso podría suponer un impulso decisivo para:
- Mejorar las ratios en aulas de 0 a 3 años
- Incrementar recursos humanos y materiales
- Reforzar el carácter educativo del primer ciclo
- Apostar por la calidad en la estimulación temprana
La educación infantil no es un trámite previo al colegio. Es la base sobre la que se construye todo el aprendizaje posterior.
Como sociedad, cada paso que se dé para fortalecer esta etapa será una inversión directa en el futuro de nuestros niños y niñas.




