Casa de Sol en A Coruña: historia del pabellón modernista del Orzán
En Cuaderno Dibujo, Nuria Prieto nos habla de este edificio de A Coruña

Cuaderno de dibujo: Casa de Sol
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A Coruña
Cada lunes abrimos nuestro cuaderno de dibujo para detenernos en pequeñas piezas arquitectónicas que forman parte de la identidad de A Coruña. Hoy miramos hacia el Orzán, donde una pequeña construcción roja resiste frente al mar, rodeada de edificios altos y modernos: la Casa de Sol.
Muchos coruñeses la reconocen por su color intenso y su tamaño reducido, pero pocos conocen su verdadero origen. No fue una simple caseta. Fue un dispensario médico en plena zona industrial.
Un edificio singular frente a la playa del Orzán
La Casa de Sol se sitúa frente a la playa del Orzán, en un entorno hoy completamente transformado por el paseo marítimo. Su silueta baja y su característico color rojo contrastan con los bloques residenciales que se levantan detrás.
Ese contraste la convierte en una pieza fácilmente identificable dentro del paisaje urbano coruñés. Sin embargo, cuando se construyó, el contexto era muy diferente.
El Orzán industrial de principios del siglo XX
A comienzos del siglo XX, esa franja costera no tenía nada que ver con la imagen actual. No existía el paseo marítimo y la zona estaba ocupada por fábricas y equipamientos industriales como la fábrica de gas, el aserradero Maderas Cervigón o el antiguo matadero.
Era un espacio vinculado a la clase obrera, con intensa actividad laboral y sin la conciencia medioambiental actual. En ese contexto industrial surge la necesidad de dotar al barrio de servicios sanitarios básicos.
Un dispensario antituberculoso en A Coruña
La Casa de Sol nació como dispensario antituberculoso, tras una reunión celebrada en 1903 entre el Colegio de Médicos y el Ayuntamiento de A Coruña. La tuberculosis era entonces una de las grandes epidemias en España y en Europa, especialmente entre la población trabajadora.
Su ubicación no fue casual. En plena zona industrial, el pabellón atendía a obreros afectados por la enfermedad y también a trabajadores que sufrían accidentes laborales en las fábricas cercanas.
A pocos metros existía otro dispensario, el de San Juan de Dios, dedicado al control de la sífilis, regulado desde finales del siglo XIX por el Reglamento de Higiene Especial de la provincia de A Coruña.
Pedro Mariño y un modernismo contenido
El edificio es obra de Pedro Mariño, uno de los arquitectos más relevantes de A Coruña, responsable también del Palacio Municipal de María Pita y de la ampliación de San Amaro, entre otras intervenciones urbanas.
Aunque su obra suele definirse como ecléctica, la Casa de Sol presenta rasgos modernistas claros: vértices curvos que aportan dinamismo, ornamentación vegetal inspirada en la naturaleza y una composición depurada, menos monumental que otros edificios de la época.
Se trata de un modernismo funcional, adaptado a un uso sanitario y a una construcción humilde realizada en ladrillo revocado.
Cómo era el interior del pabellón sanitario
Desde el exterior, hoy se percibe como un volumen sencillo. Sin embargo, su interior estaba cuidadosamente organizado.
Contaba con vestíbulo de acceso, sala de espera, consulta médica con despacho anexo, aseos, una estancia de almacenaje y un pequeño laboratorio para análisis de tuberculosis. Disponía incluso de una cámara negra, propia de los procedimientos diagnósticos de la época.
La ventilación cruzada era fundamental en el tratamiento de enfermedades respiratorias, por eso el edificio tiene ventanas en distintas orientaciones. Además, la iluminación cenital en la entrada ayudaba a generar una sensación de amplitud y calma.
La arquitectura sanitaria de comienzos del siglo XX ya buscaba tranquilizar al paciente a través de la luz, la ventilación y el control del espacio.
De dispensario médico a espacio municipal
Con la desaparición del entorno industrial y el descenso de la tuberculosis como enfermedad extendida, el edificio dejó de cumplir su función original.
Posteriormente fue adaptado como sede de una asociación de boxeo y más tarde como caseta de turismo, algo coherente dada su ubicación frente a la playa del Orzán.
En los últimos años se han realizado trabajos de consolidación, reparación de rebocos, mejora de la impermeabilización y adaptación de accesibilidad. Actualmente es de titularidad municipal y su uso es puntual o vinculado a servicios turísticos.
Una pequeña gran historia de A Coruña
La Casa de Sol es mucho más que una construcción roja frente al mar. Es un testimonio de la A Coruña industrial, de la lucha contra la tuberculosis y del modernismo aplicado a la arquitectura sanitaria.
Un edificio pequeño en tamaño, pero enorme en valor histórico y urbano. La próxima vez que pasees por el Orzán, quizá lo mires con otros ojos.




