El Policía Local de Vigo acusado de agredir a una joven dice que fue consentido: "Me dijo 'tengo 19' y me besó"
La madre y una amiga de la víctima indican que les confesó que "la habían violado": "No es capaz de salir de casa sola"
El agente de la Policía Local de Vigo que fue denunciado por una supuesta agresión sexual en 2022 a una chica que tenía entonces 18 años ha asegurado que la relación fue consentida: "Me dijo tengo 19 años y me besó en la boca".
Así lo ha señalado durante la primera jornada del juicio llevada a cabo en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en la ciudad olívica, donde el varón ha indicado que la joven era la hermana de un amigo suyo y la estaba llevando a casa después de salir de fiesta.
Según sus palabras, se encontraron en una discoteca y ella se acercó y lo besó y después hablaron para llevarla a casa, como había hecho en otras ocasiones. Al finalizar la noche, él la llamó y ella le dijo que se quedaba. Sin embargo, minutos después ella lo llamó hasta en dos ocasiones y finalmente se acercó a su coche para irse a casa juntos, siempre según las palabras del procesado.
Los hechos denunciados habrían ocurrido precisamente en ese trayecto. Después de llevar al barrio de Navia a dos amigas del varón, una vez solos en el coche la joven se le habría insinuado hasta en tres ocasiones, según el testimonio del denunciado, que finalmente accedió a tener sexo con ella.
Por ello, él explica que condujeron hasta el aparcamiento del parque de Castrelos y allí mantuvieron relaciones sexuales orales, vaginales y anales. El varón subraya que ella estaba "normal", "muy excitada" y "consciente". Preguntado sobre si la joven le solicitó que parase, él dijo que no.
Al día siguiente, mantuvieron una conversación por WhatsApp en la que, entre otras cosas, ella le decía que "no sabía beber" y que estaba "bien", mientras que él le pedía "perdón". Pese a que habían quedado en repetir otro día, según palabras de él, ella le dijo que "mejor dejarlo así".
Otras declaraciones
Tras la intervención del acusado, se produjo la declaración de la supuesta víctima a puerta cerrada.
Por su parte, su madre sí relató su versión de los hechos, indicando que, como su hija no llegaba a casa y ya pasaban de las 07.00 horas, la llamó, pero no recibió respuesta. Finalmente la joven le devolvió la llamada y le dijo que la llevaba el acusado en su coche, al tratarse de un viejo conocido de la familia.
Cuando la madre volvió del trabajo, la hija le confesó que "la habían violado" y, tras varias horas, le aseguró que había sido el procesado.
La progenitora lamentó que a partir de estos hechos su hija "no es capaz de salir de casa sola", debido a que el daño psicológico es "mucho" y está en tratamiento psicológico.
Por su parte, una amiga de la joven que salió de fiesta esa noche con ella explicó que habían bebido "alguna copa" pero no "excesivo", por lo que estaba "normal". Ella ha apuntado que la denunciante en aquel momento tomaba medicación para la depresión, aunque desconocía si ese día se la había tomado. "No noté nada raro que yo recuerde", insistió.
Esta testigo subrayó que llevó a su amiga hasta el acusado, que estaba con otras dos mujeres, mientras que ella se fue andando a casa. Al día siguiente, su amiga le dijo que fuese a su casa porque estaba mal y, una vez allí, le confesó lo ocurrido.
Delitos
Debido a los hechos, la chica sufrió un cuadro de ansiedad y depresión relacionado con el trauma sufrido, y necesitó tratamiento psiquiátrico, quedándole como secuela un agravamiento de su estado mental previo.
La Fiscalía considera al acusado autor de un delito de agresión sexual y pide que se le impongan 15 años de cárcel, 10 años de libertad vigilada y 20 años de inhabilitación para ejercer oficios que impliquen contacto con menores.
Igualmente, pide que se le prohíba acercarse o comunicarse con la víctima por un tiempo de 25 años, y que la indemnice en un total de 37.600 euros por las secuelas y perjuicios morales.
Condena anterior
El acusado fue condenado anteriormente a 6 meses de prisión y a pagar una multa de 2.880 euros, precisamente por vulnerar la orden de alejamiento de la chica que lo denunció por agresión sexual. Según consideró probado el juzgado de lo Penal 3 de Vigo, este agente (suspendido) se acercó con su coche a pocos metros de la joven y le hizo un gesto simulando que le apuntaba y disparaba con una pistola.
Además, fue juzgado a principios de 2025, junto con otro agente, acusados de detener a una mujer que les había grabado y de esconderle el teléfono. En ese caso, ambos agentes fueron absueltos después de que la Fiscalía retiró su acusación.




