¿Está la transfobia detrás del fenómeno therian?
Desde el colectivo LGTBIQA+ alertan de la banalización de las metas conquistadas tras muchos años de lucha queer

¿Está la transfobia detrás del fenómeno Therian?
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Lugo
Estas últimas semanas está siendo imposible escapar del fenómeno de los 'Therian', sobre todo en redes sociales, pero ¿Qué hay detrás?. Desde el colectivo LGTBIQA+ alertan de que esta corriente está siendo utilizada por la ultra derecha para banalizar los derechos conseguidos tras años de lucha social.
Esta moda viral describe a jóvenes que afirman sentir una conexión espiritual con un animal, pero que no responden a una nueva identidad emergente, a pesar de que esa sea la versión trasladada a la opinión pública por ciertos sectores políticos.
Según el activista y abogado Saúl Castro, se trata de "una subcultura marginal y anecdótica que está siendo utilizada para generar alarma social, desviar la atención de problemas reales y banalizar las luchas históricas del colectivo trans y no binario".
Una moda fabricada
Aunque en España se haya presentadoa los therians como una novedad, esta tendencia existen desde hace más de tres décadas. Se definen a sí mismos por sentir una conexión espiritual con un animal en específico, sin creerse biológicamente animales ni tampoco reclamar derechos legales asociados a esa identidad.
Algunos usan máscaras, guantes o imitan conductas animales, lo que ha generado reacciones y burlas en redes sociales, además de una cobertura desproporcionada y, en algunos casos, malintencionada.
Sin embargo, las respuestas políticas, sociales y expertas no se han hecho de rogar. Ya son miles los vídeos que circulan por la red que apuntan a una cortina de humo con la que desviar la atención de cuestiones más urgentes como la aprobación de reformas laborales abusivas en Argentina o la problemática de la vivienda en nuestro país.
Del acoso digital a la violencia en la calle
Los therian nacen de la redes sociales. El mismo lugar desde el que se convocan supuestas quedadas entre miembros que dicen pertenecer a esta tribu urbana. Congregaciones a las que acuden más personas como espectadores que propios integrantes.
Los expertos advierten de la peligrosidad de legitimar la violencia por el mero hecho de que esta es una corriente poco usual. Las personas que acuden como meros curiosos a estas quedadas lo hacen con intenciones como ya vistas en internet: Humillar, filmar, fotografiar o ridiculizar.
Castro advierte que la lógica del acoso digital se ha trasladado ya al espacio público, normalizando la discriminación, la violencia en espacios físicos y la burla hacia lo diferente.
Este comportamiento "convierte lo anecdótico en un espectáculo morboso que invisibiliza los verdaderos problemas y castiga todo aquello que se sale de la norma", explica este abogado lucense.
Ante situaciones como esta, relata, lo importante es cuestionar el por qué de una alarma social tan repentina y el saber distinguir entre una subcultura inofensiva de las luchas reales por el reconocimiento de las identidades. El problema no son los 'Therian', sino el uso interesado y la manipulación para erosionar derechos y alimentar discursos de odio.




