Sancionada una mujer por bloquear con su coche el paso de una ambulancia en servicio en pleno centro de Pontevedra
La conductora dejó su vehículo estacionado en Benito Corbal para coger una compra y la ambulancia tuvo que invadir la acera para poder continuar
Los hechos se produjeron cuando la mujer dejó su coche estacionado en medio de la calzada, impidiendo por completo la circulación. Ante el bloqueo, la ambulancia tuvo que sortear el turismo subiendo a la acera, una maniobra compleja que fue posible gracias a la ayuda de varios viandantes que se encontraban en ese momento en la calle.
El suceso generó indignación entre los testigos y rápidamente se hizo viral tras la difusión de un vídeo en redes sociales. La Policía Local inició una investigación de inmediato gracias a las imágenes recibidas por parte de la ciudadanía y al visionado de las cámaras de tráfico. Una vez localizada e identificada plenamente la responsable, los agentes tramitaron una denuncia por una infracción grave al considerar que entorpeció manifiestamente el tráfico e interfirió en el trabajo de un servicio de emergencias. Además, dada la gravedad, la Policía solicitó que la cuantía de la multa se incremente en un 30%.
Desde la Policía Local recuerdan la necesidad absoluta de respetar las normas de aparcamiento y de garantizar siempre el paso a los vehículos de emergencia, ya que su tiempo de reacción es vital para proteger la vida de las personas. Asimismo, quiere agradecer públicamente la colaboración de los vecinos, destacando que su ayuda fue fundamental tanto para facilitar el paso de la ambulancia como para lograr esclarecer los hechos e identificar a la conductora.
Interceptadas tres falsas bicicletas eléctricas
A mayores, la Policía Local de Pontevedra interceptó tres falsas bicicletas eléctricas que superaban los 50 km/h y cuyos conductores carecían de carné. Tres personas circulaban por las calles de la capital con unos vehículos que, aunque tenían el aspecto de bicicletas eléctricas convencionales, eran en la realidad ciclomotores.
Tras las inspecciones técnicas, se comprobó que los vehículos llevaban un acelerador en el puño y contaban con motores de hasta 1.000W de potencia. Estas características les permitían alcanzar velocidades continuadas de entre 40 y 53 kilómetros por hora, superando ampliamente los límites permitidos para las bicicletas de pedaleo asistido. Las tres personas interceptadas no tenían carné de conducir, ya fuera por no haberlo obtenido nunca o por haber perdido todos los puntos.