'Laura o Aura': Guía para que tus abuelos entiendan una de las expresiones más virales entre la Generación Z
Vuelve a escuchar una clase de vocabulario que une a mayores y jóvenes a través del humor en Hoy por Hoy Lugo

'Laura o Aura': Guía para que tus abuelos entiendan una de las expresiones más virales entre la Generación Z
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Lugo
Cada lunes, en Hoy por Lugo, sucede algo muy parecido a un pequeño milagro radiofónico: los abuelos Pepe y Chicha se sumergen, sin casco ni manual de instrucciones, en el fascinante, aunque a ratos incomprensible, universo del vocabulario de la Generación Z.
Esta vez el estudio se revolucionó desde el primer minuto. Pepe casi se nos atraganta antes de empezar, Chicha saludó a la audiencia con un enérgico "¿cómo están mis panas?", y el "comodín del público", Alex Gato, experto en jerga juvenil, llegó con la misión de traducir lo intraducible: el enigmático "aura"… y su némesis, el “laura”.
Porque sí: según la sabiduría zeta, tener aura significa tener carisma, estilo, brillo propio. Y tener laura, exactamente lo contrario. Un concepto que, para la generación de Pepe y Chicha, suena a mezclar glamour, aureolas de santos y chulería madrileña de los años 70.
El reto del día llegó de la mano de Darío, un chaval que preguntó a los mayores si sabían qué significaba 'Laura o Aura'. Ahí empezó el caos. Que si una abreviatura, que si algo religioso, que si un cansancio raro, que si glamur de alfombra roja… hasta que Alex tuvo que intervenir para poner orden: "Más mil de aura", explicó, es básicamente tener un magnetismo que roba miradas. Vamos, lo que toda la vida fue ir despampanante, rompiendo la pana o, como diría Pepe, "muy chulo".
La conversación derivó en anécdotas de otras épocas, como aquella señora que pidió en El Corte Inglés "una camisa guay" pensando que era una marca, o los míticos "guateques" en las que lucirse con bien de aura, algo que ahora escuchan los jóvenes como si fueran ciencia ficción.
Entre carcajadas, comparaciones imposibles y traducciones improvisadas, quedó claro que el puente entre generaciones se construye, muchas veces, a golpe de expresiones nuevas, mucha paciencia… y un gran sentido del humor.




