La pubertad no funciona como creíamos: la clave estaba escondida en el sistema inmune
La científica lucense, Cinthia Folgueira, firma una investigación que lo cambia todo

La pubertad no funciona como creíamos: la clave estaba escondida en el sistema inmune
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Lugo
La revista Science acaba de publicar un trabajo que cambia la forma en la que entendemos la pubertad, la fertilidad y la relación entre el sistema nervioso y el inmune. Una investigación firmada por la lucense Cintia Folgueira.
Hasta ahora, la ciencia explicaba la pubertad a través del conocido eje hipotálamo, hipófisis, gónadas, donde unas neuronas muy específicas le daban al "interruptor" de la pubertad y activaban los cambios que llevan a la madurez sexual.
Pero el estudio en el que participa Folgueira demuestra que hay otro actor clave: unas células inmunitarias presentes en el cerebro llamadas microglía. Conocidas como los "guardianes del sistema nervioso", estas células no solo eliminan daños o amenazas, sino que también modulan las conexiones entre neuronas que regulan la reproducción.
Es la primera vez que se demuestra científicamente que la microglía participa directamente en el control de la pubertad y la fertilidad.
La proteína RANBP2, otra pieza del puzle
El trabajo identifica además el papel protagonista de una proteína llamada RANBP2, o RANC, estudiada por los grupos que lideran la investigación. Esta proteína ya estaba asociada a procesos como el desarrollo de la glándula mamaria o el cáncer de mama, pero ahora se comprueba que también interviene en la comunicación entre la microglía y las neuronas que activan la pubertad.
Cuando los investigadores eliminaron esta proteína en modelos animales, observaron alteraciones en la función reproductiva, retrasos o ausencia de pubertad y cambios en las hormonas sexuales. Es decir, la proteína RANC es esencial para que el sistema funcione correctamente.
Ciencia colaborativa con sello lucense
Folgueira subraya la importancia de la colaboración entre disciplinas: neurociencia, inmunología, endocrinología y centros de investigación de varios países. Y es que al igual que las neuronas y microglía hablan entre sí, los científicos también, bromeó.
Para la investigadora, este estudio no solo suma conocimiento, sino que abre nuevas líneas para entender y tratar problemas de fertilidad.
Sara Meijide
Redactora de Radio Lugo




