“Espías no tempo”: 500 escolares descubren la historia de A Coruña desde sus barrios
Un proyecto educativo convierte a alumnos de primaria en investigadores de su entorno para descubrir el pasado de la ciudad de forma práctica y divertida

A Coruña
Cerca de 500 niños y niñas de primaria de varios colegios de A Coruña se han convertido en pequeños investigadores gracias a la iniciativa “Espías no tempo”, un proyecto que les permite conocer la historia de la ciudad y, sobre todo, la de su entorno más cercano.
La actividad, que acaba de finalizar con la participación del alumnado del CEIP de Prácticas, propone una forma diferente de aprender: salir del aula, recorrer las calles y entender cómo ha cambiado la ciudad con el paso del tiempo.
Aprender lo cercano para entender la ciudad
Para Jesús Jiménez, tutor de quinto curso, una de las claves del proyecto está en poner el foco en lo cotidiano:
“Muchas veces conocen las partes más importantes de la ciudad, pero no lo que tienen justo al lado. Este programa les ayuda a descubrir su propio entorno”.
Ese acercamiento permite que los alumnos no solo aprendan historia, sino que se sientan parte activa de ella.
Del aula a la calle
La iniciativa combina una introducción teórica con salidas por la ciudad en las que los estudiantes pueden aplicar lo aprendido. Conceptos como la geografía urbana, el urbanismo o la evolución histórica dejan de ser abstractos.
“Pueden ver cómo la historia influye en la ciudad actual, en lo que viven cada día”, explica el profesor, que reconoce que incluso él descubrió aspectos desconocidos durante las visitas guiadas por técnicos municipales.
Aprender jugando… y explorando
Los propios alumnos destacan el carácter práctico de la actividad. Joel, de quinto, se sorprendió al descubrir cómo era su barrio hace años:
“Sabía que había menos edificios, pero no tan pocos. También aprendimos lo importante que era el puerto”.
Además, lo resume de forma clara: “Lo pasamos muy bien”.
Historia que se vive en primera persona
Para Marcos, la experiencia fue diferente a una clase habitual. Tras una introducción en el aula, salieron a recorrer la ciudad y aprendieron sobre figuras históricas vinculadas al mar, como Colón o Magallanes.
“Es distinto porque lo experimentas de primera mano”, explica.
Curiosidades que enganchan
Emma, de sexto, recuerda algunos de los detalles más llamativos que descubrieron, como las “catalinas”, mujeres que se bañaban en el mar a escondidas, o el antiguo nombre de la ciudad.
También destaca cómo trasladaron ese aprendizaje a casa:
“Contamos lo que habíamos aprendido y algunas cosas en casa no las sabían”.
Más allá del aprendizaje
Este tipo de iniciativas no solo refuerzan contenidos académicos, sino que despiertan la curiosidad y fomentan la conexión con el entorno.
Desde el centro destacan la importancia de repetir experiencias así:
“Es otra forma de conocer nuestra historia y aprender entre todos”, señala Jesús Jiménez.
“Espías no tempo” deja claro que aprender historia no tiene por qué limitarse a los libros: también puede vivirse caminando por las calles de tu propio barrio.




