Tatiana Longueira: “El miedo está, pero hay que seguir” desde la cocina de Casa Pita
La cocinera de Casa Pita (Cambre) comparte en Hoy por Hoy A Coruña su historia de vocación, esfuerzo y superación tras el diagnóstico de esclerosis múltiple

La Galería: Tatiana Longueira
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A Coruña
En La Galería de Hoy por Hoy A Coruña, hay historias que van más allá de lo profesional. Historias que hablan de vida, esfuerzo y vocación. Como la de Tatiana Longueira, responsable de cocina en Casa Pita (Cambre), un referente gastronómico en el área metropolitana coruñesa.
Su trayectoria combina pasión por la gastronomía, aprendizaje constante y una realidad personal marcada por la superación.
Una vocación que nace desde la infancia
El amor de Tatiana por la cocina no surge de una tradición familiar profesional, sino del entorno doméstico. Desde pequeña, observaba y participaba:
“Siempre veía a mis padres cocinar. Me gustaba ayudar, tomar notas, hacer cosas sencillas… y poco a poco me fui metiendo en la cocina.”
Uno de sus recuerdos más marcados llega siendo niña, cuando tras comer en un restaurante decidió entrar en cocina para felicitar al equipo. Un gesto poco habitual que, sin saberlo, conectaba ya con su futuro.
Casa Pita: cocina reconocible en Cambre
Hoy, Tatiana está al frente de los fogones de Casa Pita, un local muy valorado por sus platos tradicionales. Entre ellos, destacan elaboraciones que muchos clientes ya identifican como marca de la casa.
Sin embargo, hay algo que le sigue llamando la atención: el poco reconocimiento directo al trabajo en cocina.
“Recibimos muchas reseñas, pero cara a cara casi nunca. Y es un gesto muy bonito que deberíamos recuperar.”
La adrenalina de los fogones
Para Tatiana, la cocina no es solo técnica o receta. Es emoción, ritmo y concentración.
Define el servicio como un momento de intensidad máxima, donde todo sucede en poco tiempo y cada detalle cuenta. Lejos de verlo como algo negativo, lo disfruta:
“Es un juego cuando lo tienes todo bajo control. A mí me encanta.”
Esa adrenalina forma parte de su carácter. Activa, rápida y exigente, reconoce que incluso tuvo que aprender a bajar el ritmo en sus primeros trabajos.
El equipo: la clave de todo
En hostelería, el talento individual no es suficiente. Tatiana lo tiene claro: lo importante es que el equipo funcione.
“No se trata de llevarse bien, se trata de encajar. Cuando un equipo fluye, todo sale.”
Compara la cocina con un equipo deportivo, donde la coordinación y la confianza son fundamentales, especialmente en los momentos de mayor presión.
Un diagnóstico que lo cambia todo
Hace cinco años, su vida dio un giro importante. Tras varios episodios físicos, llegó el diagnóstico: esclerosis múltiple.
Lo que empezó como migrañas terminó en una situación médica compleja que le obligó a parar durante dos años.
“Me dijeron que tenía que dejar la cocina, el deporte, todo.”
Sin embargo, decidió intentarlo. Y en ese momento fue clave el apoyo recibido en su entorno laboral:
“Me dijeron: ‘¿Pierdes algo por probar?’ Y probé.”
Hoy sigue trabajando en cocina.
Vivir el presente con incertidumbre
La esclerosis múltiple es conocida como la enfermedad de las mil caras. La incertidumbre forma parte del día a día, y el miedo existe.
Pero Tatiana ha aprendido a convivir con ello:
“El miedo está ahí, pero no puedes vivir pensando en él. Hay que disfrutar mientras se pueda.”
A quienes pasan por un diagnóstico similar, les lanza un mensaje muy claro: escuchar el cuerpo y no dejarse llevar por lo que aparece en internet.
La cocina como refugio
Lejos de ser una carga, la cocina se ha convertido en su espacio de desconexión. Una burbuja donde centrarse y avanzar.
Fuera de ella, encuentra equilibrio en el deporte —especialmente en el boxeo— y en su vida personal.
“El trabajo y el boxeo son mis formas de desconectar.”
Manías que definen a una cocinera
Tatiana se define como una persona metódica. En cocina, eso se traduce en orden, rutina y pequeños rituales.
“Mi cuchillo, mi tabla, mi pinza… soy muy maniática, pero es lo que me funciona.”
Una forma de trabajar que le permite mantener el control en los momentos más exigentes del servicio.
Una historia que va más allá de la gastronomía
La historia de Tatiana Longueira no es solo la de una cocinera. Es la de alguien que ha sabido adaptarse, insistir y seguir adelante en un entorno exigente, incluso cuando las circunstancias no acompañaban.
Desde Hoy por Hoy A Coruña, este tipo de entrevistas demuestran que detrás de cada cocina hay mucho más que platos: hay historias de vida.
Y, como ella misma elige para cerrar:
“Qué bonita la vida… aunque a veces se despista.”




