El trabajo invisible que sostiene España: precariedad en el empleo doméstico
Día de las Empleadas del Hogar: precariedad, invisibilidad y retos legales en España

Elena Maisón Díaz de la Rocha, abogada de la ONG Ecos do Sur
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A Coruña
Cada 30 de marzo se conmemora el Día de las Empleadas del Hogar, una fecha que pone el foco en uno de los sectores más esenciales —y a la vez más invisibilizados— del mercado laboral en España: el trabajo doméstico y de cuidados.
A pesar de su importancia social, este sector sigue marcado por la falta de datos oficiales, la alta tasa de economía sumergida y unas condiciones laborales que, en muchos casos, rozan la precariedad extrema.
Un sector clave, pero invisibilizado
El empleo doméstico es fundamental para el sostenimiento de la vida cotidiana: cuidado de mayores, atención a menores y mantenimiento del hogar. Sin embargo, continúa siendo un trabajo poco reconocido socialmente.
Según datos de organizaciones sociales, más del 70% de las trabajadoras del hogar son mujeres extranjeras, muchas de ellas en situación administrativa irregular. Esto implica que no siempre pueden acceder a derechos básicos ni a protección laboral.
Elena Maisón Díaz de la Rocha, abogada de la ONG Ecos do Sur —que trabaja con colectivos vulnerables—, lo resume claramente:
“Prácticamente la totalidad de las mujeres migrantes que atendemos han trabajado o trabajan en el empleo doméstico en España”.
Trabajo irregular y riesgo de abusos
Uno de los principales problemas del sector es la falta de contratos y de alta en la Seguridad Social, especialmente entre quienes se encuentran en situación irregular.
Esto genera un contexto propicio para abusos laborales, como:
- Salarios por debajo del mínimo (6-8 euros/hora)
- Jornadas de hasta 10 o 12 horas diarias
- Trabajo sin descanso semanal
- Ausencia total de cotización
- Internas cobrando apenas 400€ mensuales
En muchos casos, las trabajadoras aceptan estas condiciones por pura necesidad:
“No pueden reclamar derechos porque no tienen permiso de trabajo y necesitan subsistir”, explica Maisón.
Desconocimiento de derechos laborales
Otro factor clave es el desconocimiento de los derechos laborales. Muchas trabajadoras no saben cuánto deberían cobrar o qué condiciones les corresponden.
Esto provoca situaciones en las que normalizan la precariedad:
“Nos dicen: ‘Mis empleadores son muy buenos’, pero están cobrando 800€ cuando deberían recibir 1.300€”.
La falta de información, unida a la vulnerabilidad administrativa, dificulta enormemente la defensa de sus derechos.
Avances legales: el punto de inflexión en 2022
Hasta hace poco, el empleo doméstico estaba claramente discriminado frente a otros sectores. No fue hasta 2022 cuando se reconoció el derecho a prestación por desempleo.
Este cambio supuso un avance histórico, ya que:
- Se equiparó el salario mínimo al régimen general
- Se mejoraron las condiciones de cotización
- Se reconoció la discriminación de género (el 98% del sector son mujeres)
Aun así, persisten diferencias, especialmente en indemnizaciones y regulación del despido.
La regularización de inmigrantes en 2026: una oportunidad clave
El Gobierno de España prepara una regularización extraordinaria de inmigrantes en 2026, que podría beneficiar a unas 500.000 personas.
Para el sector del hogar, esta medida puede ser transformadora:
- Permitirá acceder a contratos legales
- Facilitará la afiliación a la Seguridad Social
- Reducirá la economía sumergida
- Favorecerá la organización y defensa colectiva
“Es una noticia muy necesaria. Hace más de 20 años que no se producía una regularización”, afirma Maisón.
Un sector feminizado y con retos estructurales
El empleo doméstico es un sector profundamente feminizado, lo que ha influido en su histórica falta de reconocimiento.
Durante años, ha sido considerado un trabajo “informal” o de menor valor, lo que ha retrasado avances legislativos y sociales.
Aunque la situación ha mejorado, aún existen desafíos importantes:
- Reconocimiento social del trabajo de cuidados
- Equiparación total de derechos laborales
- Mayor control de la economía sumergida
- Acceso real a la información y asesoramiento
La crisis de los cuidados: un debate pendiente
España enfrenta una creciente crisis de los cuidados, derivada del envejecimiento de la población y la falta de servicios públicos suficientes.
En este contexto, el empleo doméstico se vuelve imprescindible, pero sigue sin contar con el reconocimiento necesario.
“Hay una parte de la sociedad que sigue considerando trabajadores de primera y de segunda”, señala la abogada.
Conclusión: dignificar un trabajo esencial
El Día de las Empleadas del Hogar no es solo una fecha simbólica, sino una llamada a la acción.
Dignificar este sector pasa por:
- Garantizar condiciones laborales justas
- Facilitar la regularización administrativa
- Reconocer socialmente el valor de los cuidados
- Combatir la precariedad y la invisibilidad
Porque cuidar —de personas, hogares y vidas— también es trabajo, y merece derechos.




