El tejido asociativo, políticos y amigos se despiden de Olga López Racamonde en Hoy por Hoy Lugo
El carisma de la política socialista ha trascendido lo institucional y son decenas las muestras de cariño que se recogen en las últimas horas

El tejido asociativo, políticos y amigos se despiden de Olga López Racamonde en Hoy por Hoy Lugo
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Lugo
Lugo despide en las ondas de Radio Lugo a la concejala socialista Olga López Racamonde, recientemente fallecida tras años conviviendo con un cáncer de mama especialmente complejo.
Por es espacio Hoy por Hoy Lugo desfilaron voces del tejido asociativo, sanitario y también compañeros de profesión. En una de sus reflexiones más recordadas, Olga hablaba sin rodeos del peso que tiene la palabra "muerte" cuando se pronuncia en contextos como el cáncer. Alertaba de que, si uno se deja atrapar únicamente por ese concepto, corre el riesgo de dejar de vivir antes de tiempo.
Por eso defendía la importancia de seguir adelante en la medida de lo posible, adaptándose a las circunstancias de cada persona. Reivindicaba el apoyo psicológico, el acompañamiento y la ayuda mutua entre pacientes como pilares fundamentales para sobrellevar la enfermedad, insistiendo en el valor de compartir experiencias y aprendizajes.
Quienes la conocieron coinciden en definirla como una mujer enérgica, directa, peleona y positiva, alguien que nunca quiso esconderse ni despertar lástima. Su diagnóstico, inicialmente demoledor, acabó convirtiéndose en un ejemplo del avance de la medicina: gracias a tratamientos derivados de la investigación, Olga logró doblar la esperanza de vida que le habían pronosticado. Ella misma se encargaba de subrayar que seguía viva gracias a la ciencia, convirtiéndose en una firme defensora de la investigación sanitaria y de la sanidad pública.
Lejos de apartarse del foco público, continuó activa profesional y políticamente casi hasta el final. Compatibilizó, no sin dificultad, tratamientos, familia y responsabilidades laborales, siendo consciente de que no todas las personas tienen la misma posibilidad de organizar sus tiempos. También habló con valentía de los comentarios desafortunados que a menudo rodean al cáncer, demostrando una enorme fortaleza emocional al gestionar opiniones que calificaba de auténticas barbaridades.
Desde su responsabilidad como concejala de Bienestar y Mayores, trabajó por la cohesión social con la misma franqueza con la que afrontaba todo: dando la cara también en los momentos difíciles. Compañeros y voces cercanas resaltan que nunca rehuyó polémicas ni responsabilidades y que su compromiso con Lugo estuvo siempre por encima de cualquier circunstancia personal, como demuestra su asistencia a plenos municipales incluso cuando estaba ingresada.
Compañeros de corporación
El alcalde, Miguel Fernández, recordó la vocación de servicio público de Racamonde, su carácter firme y su ejemplo de dignidad, destacando que nunca aceptó la victimización. Otros compañeros subrayaron su cercanía, su humanidad y su incansable defensa de los derechos de las personas más vulnerables y del bienestar de las personas mayores.
Por su parte, Rubén Arroxo, teniente de alcalde, expresó la dureza que supone para el gobierno municipal y para el grupo socialista encadenar tres pérdidas humanas en apenas trece meses. Puso el acento en la dimensión personal que hay detrás de la política, recordando que más allá de los cargos existen compañeros, familias y trayectorias vitales.
De Olga López Racamonde destacó su carácter directo, luchador y su compromiso hasta el final, simbolizado en su asistencia a un pleno municipal tras salir del hospital para respaldar los presupuestos, un gesto que, a su juicio, resume su profunda vocación de servicio público y su responsabilidad con la ciudad de Lugo.
Tejido asociativo
José Manuel Rozas, presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Lugo, recordó a Olga López Racamonde como una aliada constante y comprometida con la labor de la entidad.
Destacó su actitud siempre colaboradora y su disposición permanente a ayudar, incluso en los momentos más difíciles de su propia enfermedad. Rozas subrayó que Olga afrontó el cáncer con una mirada ejemplar, lejos del miedo paralizante que suele acompañar a la palabra cáncer, defendiendo la importancia de vivir, de apoyarse en la investigación y de mantener hábitos saludables como forma de prevención y de mejora en la evolución de la enfermedad. Para la Asociación, señaló, su actitud deja un legado de enorme valor para pacientes, familias y para la sociedad en general.
La intervención de Iria Abel, presidenta de Dano Cerebral Lugo, aportó una reflexión serena y emocional sobre la huella que deja Olga López Racamonde en las personas que compartieron con ella espacios profesionales y humanos. En su recuerdo, puso en valor la coherencia entre su forma de pensar y de actuar, su honestidad y su capacidad de trabajar desde la cercanía y el respeto, incluso en contextos de gran dificultad.
Sara Meijide
Redactora de Radio Lugo




