Chiño no es el primero: así han sido las mascotas del Celta
El club estuvo más de 15 años sin una mascota oficial


Vigo
El RC Celta de Vigo vuelve a tener mascota. Tras años sin una figura representativa en Balaídos, el club ha presentado a Chiño, una gaviota inspirada en las Islas Cíes que recupera una tradición muy ligada a la identidad del celtismo.
La llegada de Chiño no es solo una novedad estética o pensada para animar los partidos. Supone también un regreso a una parte de la historia del club que, durante años, acompañó a varias generaciones de aficionados
Las primeras mascotas: Nocho y Celestino
Para muchos seguidores, especialmente los que vivieron el auge del equipo en los años 90, las mascotas forman parte del recuerdo emocional del club.
Nocho fue una de las primeras grandes mascotas reconocibles del Celta. Presente en una de las etapas más recordadas de la entidad, se convirtió en un símbolo cercano para la afición, especialmente entre los más jóvenes.

La primera mascota que tuvo el Celta, era una gaviota que se llamaba Nocho y que hizo su aparición en Balaídos, el 11 de junio de 1995.

La primera mascota que tuvo el Celta, era una gaviota que se llamaba Nocho y que hizo su aparición en Balaídos, el 11 de junio de 1995.
Años después llegó Celestino, en un intento por modernizar la imagen del club y adaptarse a nuevos tiempos. Aunque mantuvo presencia, no alcanzó el mismo grado de conexión con la grada que su predecesor.
Ambas figuras, con estilos diferentes, marcaron una época en la que Balaídos no solo vibraba con el fútbol, sino también con elementos que reforzaban el sentimiento de pertenencia.
Años sin mascota
Con el paso del tiempo, el Celta dejó de contar con una mascota oficial activa. Durante varias temporadas, esta figura desapareció del día a día del club, coincidiendo con cambios en la comunicación y en la forma de relacionarse con la afición.
Ese vacío hizo que se perdiera uno de los elementos más reconocibles para el público infantil y familiar, así como una herramienta habitual en el fútbol para generar cercanía y ambiente en los estadios.
Chiño: una gaviota con identidad viguesa
Ahora, en 2026, el club recupera esta tradición con Chiño, una gaviota que conecta directamente con la ciudad de Vigo y su entorno. La elección no es casual: las aves forman parte del paisaje habitual de la ría y de espacios emblemáticos como las Cíes.
El nuevo personaje apuesta por un tono más cercano y desenfadado, alineado con las nuevas formas de comunicación digital y con el objetivo de conectar tanto con niños como con adultos.
Más allá de su diseño, Chiño nace con la intención de convertirse en un símbolo reconocible del club en esta nueva etapa.
La opinión está en la grada
El regreso de una mascota abre también el debate entre los aficionados. ¿Superará Chiño el recuerdo de Nocho? ¿Logrará hacerse un hueco en la memoria colectiva del celtismo?
La respuesta, como siempre, estará en la grada. Porque más allá de la historia o el diseño, son los seguidores quienes convierten estos símbolos en parte de la identidad del club.




