España se prepara para lo peor: 8 de cada 10 ciudadanos ya tienen un kit de supervivencia
Según el Estudio Sofinco 2026, el 60% de los hogares ya cuenta con suministros básicos para resistir 72 horas sin servicios.
Imagen de archivo kit de supervivencia / Natalia Lebedinskaia
Vigo
La mentalidad del consumidor español ha dado un giro radical. Lo que antes se veía como una exageración propia de películas de ciencia ficción, hoy es una prioridad doméstica. Según el último Estudio de Tendencias de Consumo de Sofinco, el 80% de los españoles considera "esencial" disponer de un kit de emergencia para subsistir de forma autónoma durante al menos tres días.
La realidad supera la teoría: el 58% de la población ya ha pasado a la acción y tiene listo su equipamiento básico. Este cambio de paradigma está impulsado por la escalada bélica en Oriente Medio y el traumático recuerdo del apagón general sufrido el año pasado, factores que han calado especialmente en la Generación Z y en las mujeres, los perfiles más concienciados con la autoprotección.
¿Qué hay dentro de la "mochila de emergencia" española?
El kit medio de los hogares españoles cuenta ya con una media de 4,4 elementos críticos. Los productos más comunes en las despensas y armarios de prevención son:
-Iluminación y salud: Un 77% ya tiene linternas listas y un 65% mantiene un botiquín de primeros auxilios actualizado.
-Alimentación: Las conservas y alimentos no perecederos están presentes en el 65% de los hogares, mientras que el 54% ha hecho acopio de agua potable.
-Efectivo y comunicación: Ante el miedo a un colapso del sistema bancario —como ocurrió en crisis previas—, el 62% guarda dinero en metálico. Además, la radio a pilas (54%) vuelve a ser un objeto de deseo para no quedar incomunicados.
Incluso elementos más técnicos, como hornillos de gas (33%) o carpetas con documentación esencial (32%), empiezan a ganar terreno en la planificación familiar.
El freno: falta de espacio y desconocimiento
A pesar de la alta concienciación, todavía existe un grupo que se resiste. Los que aún no tienen su kit preparado aluden principalmente a la falta de espacio de almacenamiento en las viviendas modernas, el alto coste de algunos elementos y, sobre todo, la confusión sobre qué objetos son realmente imprescindibles para afrontar una crisis real.