Del recelo a la falta de ambición: los colectivos sociales, desilusionados tras el Debate sobre la Autonomía
La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia dice estar 'escéptica' con el plan de reforma de la Primaria

Analizamos en A Vivir Galicia los principales anuncios que deja el DEA
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Santiago de Compostela
El debate político más importante del año continúa dejándonos reacciones tras su finalización este viernes por la tarde sin que los partidos políticos hayan sido capaces de llegar a acuerdos de calado. Desde la Sociedad de Medicina Familiar y comunitaria recelan de uno de los principales anuncios que dejaba el presidente de la Xunta, ese plan para reformar la atención primaria.
Lorenzo Armenteros reconoce que se vuelve a hablar de una reforma integral, pero advierte de que es un anuncio que ya han escuchado otras veces. Admite Armenteros que no confía demasiado en que esta vez vaya a salir adelante después de años de promesas que no se han traducido en cambios reales. Eso sí, sitúa el foco en la presión ejercida por los propios profesionales y recuerda que ha sido la huelga la que ha vuelto a poner la reforma sobre la mesa tras años de parálisis.
Sobre medidas concretas, como el límite de 30 pacientes al día, considera que pueden ser un paso, pero advierte de que todo dependerá de cómo se apliquen. Sostiene que si a esa agenda se suman urgencias o sobrecarga asistencial, las consultas seguirán desbordadas. Por eso insiste en que no basta con anuncios y reclama menos burocracia y más tiempo real para atender a los pacientes.
Medidas de mayor calado
Es la petición de la Rede Galega contra a Pobreza que muestra su malestar porque apenas haya habido acuerdos en materia de vivienda. En A Vivir Galicia, Ana Pardo habla de crisis habitacional que requiere no solo bajadas puntuales de impuestos sino medidas más integrales.
Y entre los anuncios, otro en materia educativa, con esa protección para el profesorado que evite comportamientos agresivos en las aulas. Desde la asociación de directores de centros de secundaria creen que es un buen punto de partida para visibilizar una problemática que ha ido a más. Dice Isabel Ruso que no se está respetando la figura del profesor.




