La Generación Z, atrapada en la fatiga de decidir: más del 30% pospone sus objetivos personales
El exceso de decisiones diarias genera estrés y bloquea el avance en metas personales, especialmente entre los jóvenes
Vigo
Cada día tomamos unas 35.000 decisiones, desde qué ropa ponernos hasta si empezar —o no— con un objetivo personal. Esta sobrecarga mental está pasando factura: el 84% de los españoles reconoce sufrir fatiga decisional de forma habitual, un fenómeno que afecta especialmente a la Generación Z, donde alcanza al 92%.
Así lo revela un estudio de Preply, que señala cómo el exceso de decisiones diarias está influyendo directamente en la productividad y en la capacidad para avanzar en metas personales.
La generación que más se exige… y más se bloquea
Uno de los datos más llamativos es que más del 30% de los jóvenes reconoce procrastinar sus objetivos con frecuencia, entre dos y tres veces por semana. Lejos de ser una simple falta de disciplina, este comportamiento está relacionado con el desgaste mental acumulado.
Para el 39% de los jóvenes de entre 18 y 24 años, la decisión más estresante del día es precisamente trabajar en sus propios objetivos, por encima de tareas cotidianas como las labores del hogar (26%) o responder mensajes (18%).
El estudio apunta a una paradoja: aquello que debería motivar —mejorar, aprender, avanzar— acaba generando ansiedad. En esta generación, además, los objetivos están muy ligados al desarrollo personal, con el ejercicio físico (94%) y el aprendizaje de idiomas (53%) como principales prioridades.
Incluso lo cotidiano genera estrés
La presión no se limita a las grandes decisiones. Para casi uno de cada cinco jóvenes, elegir qué ponerse (19%) o decidir si acudir a un evento social (17%) también supone una fuente de tensión.
Esta acumulación constante de pequeñas decisiones —las llamadas “microdecisiones”— termina saturando la capacidad mental y dificulta avanzar en objetivos más importantes. De hecho, en el caso del aprendizaje de idiomas, los jóvenes afirman que, aunque les gustaría dedicar unas cuatro sesiones semanales, en la práctica apenas alcanzan dos.
Menos decidir, más avanzar
Frente a este escenario, el estudio identifica una solución clara: reducir el número de decisiones diarias. Las rutinas se consolidan como un “atajo mental” para combatir la fatiga decisional.
El 71% de los españoles ya recurre a rutinas establecidas para cumplir sus objetivos, mientras que entre los jóvenes, un 31% asegura que tener una estructura fija les ayuda a reducir el estrés.
En este contexto, las actividades programadas, como las clases particulares online, ganan protagonismo al eliminar la necesidad de decidir constantemente cuándo y cómo actuar.