Bárbara Grandío: reírse de lo improbable para aprender a no encajar
La actriz gallega presenta Contra todo pronóstico, una conversación escénica donde convierte su historia improbable en humor, identidad y una reivindicación de no encajar en los moldes

A Vivir las Rías: Bárbara Grandío
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A Coruña
Hay frases que funcionan como declaración de intenciones, y en el caso de Bárbara Grandío, el humor no es solo una herramienta escénica: es una forma de estar en el mundo. En un momento en el que la comedia busca nuevas voces y lenguajes, su propuesta irrumpe con algo poco habitual: vulnerabilidad, verdad y una historia que, literalmente, empezó contra todo pronóstico.
Un origen fuera de lo común
La actriz gallega presenta estos días Contra todo pronóstico, una pieza difícil de encasillar, a medio camino entre el monólogo, la conversación y el relato íntimo. Su historia comienza incluso antes de nacer, con un embarazo ectópico que nadie esperaba que llegara a término y un diagnóstico médico que no contemplaba su existencia.
Durante meses, los médicos no encontraron al bebé. Lo que parecía un problema que resolver tras el parto terminó siendo una vida que empezaba. “El tumor era yo”, cuenta con naturalidad. Nació, sobrevivió y esa idea de haber sido improbable ha marcado su forma de entender la vida.
Convertir la diferencia en identidad
Durante años, esa historia fue una anécdota familiar. Hasta que cobró otro sentido. “Todo lo que hagas está bien porque no contábamos con que estuvieses aquí”, le dijo su madre. A partir de ahí, cada paso empezó a sentirse como un regalo.
Esa mirada atraviesa también su trayectoria profesional. Ser actriz nunca fue el camino más evidente y, además, se encontró con una dificultad añadida: no encajar en el canon físico de la industria.
La industria y los límites del canon
Comentarios en castings, observaciones constantes sobre su físico y la sensación de tener que adaptarse marcaron sus inicios. Durante un tiempo lo intentó, tratando de entender qué debía cambiar.
Pero ese proceso desembocó en una decisión clara: dejar de encajar como objetivo. “Si quieren rara, rara doble”, resume. Desde ahí, convierte su diferencia en una herramienta narrativa y en un posicionamiento personal.
Un espectáculo vivo y sin guion
Contra todo pronóstico rompe con la estructura clásica. No hay texto cerrado ni interpretación al uso. Grandío se sube al escenario siendo ella misma, con una historia que conoce, pero que se transforma en cada función.
El formato incorpora además a un invitado distinto en cada representación, como David Perdomo o José Corbacho, que no conoce previamente el contenido. El espectáculo se convierte así en una conversación escénica, abierta y cambiante.
El público como punto de encuentro
Lejos de buscar solo la risa, la propuesta pretende generar identificación. Hablar de no encajar, de sentirse fuera de lugar o de enfrentarse a los propios límites conecta con una experiencia compartida.
El objetivo, explica, es que el público salga con una idea: potenciar aquello que siempre le dijeron que no encajaba.
Regreso a Galicia en un momento clave
Tras años desarrollando su carrera en Madrid, Bárbara Grandío ha decidido volver a A Coruña. Un regreso que coincide con un momento de crecimiento cultural en Galicia, especialmente en el ámbito audiovisual y escénico.
Desde ahí, combina la estabilidad de volver a casa con una agenda profesional que la mantiene en movimiento constante.
La emoción de exponerse
A pesar de la experiencia, los nervios siguen presentes antes de cada función. Más aún en un proyecto tan personal. “El día que falte eso, algo falla”, reconoce.
Porque Contra todo pronóstico no es solo un espectáculo: es una forma de exponerse, de revisar el pasado y de compartirlo desde el humor.
Aprender a caer de pie
En un panorama donde abundan las fórmulas, la propuesta de Grandío apuesta por la honestidad. Convertir lo improbable en relato, lo diferente en valor y la caída en aprendizaje.
Porque, al final, contra todo pronóstico, también se puede aprender a caer de pie.




