Sociedad

La huelga sanitaria se enquista en Galicia: tercera semana de paro y malestar en las salas de espera

La sanidad gallega encara una nueva semana de huelga. Las movilizaciones contra la reforma del Estatuto Marco entran en su tercera semana, sumando ya 16 jornadas de paro que se prolongarán hasta el próximo jueves 30 de abril

Santiago de Compostela

La convocatoria responde al rechazo de los sindicatos a una propuesta que consideran insuficiente para regular las condiciones laborales del colectivo. Entre sus reclamos, un marco propio de negociación que reconozca las particularidades del ejercicio médico y garantice seguridad jurídica en aspectos clave. Entre sus principales demandas figuran la implantación efectiva de la jornada de 35 horas, la compensación del exceso de jornada y un modelo de jubilación flexible sin penalizaciones.

En Galicia secundan el paro los sindicatos Simega y O´Mega, sin embargo, con datos de participación que varían según la fuente consultada. Los sidicatos cifran el seguimiento en 84%. Por su parte, la Consellería de Saniade sitúa la participación total en la actividad hospitalaria en un 21,85%.

Inquietud en las salas de espera

Más allá de las cifras, el conflicto se empieza a notar especialmente en las calles, entre los pacientes más desatendidos. La principal queja de los ciudadanos no es el derecho a la huelga en sí, sino la falta de comunicación. "Yo reconozco que está muy bien (que reclamen sus derechos), pero por lo menos que avisen", lamentaba una de las afectadas.

Son muchos los pacientes que acuden a sus citas sin saber si serán atendidos. Es el caso de una madre que, tras pedir permiso en el trabajo y sacar a su hijo del colegio, se encontró con la consulta vacía: "Todo para que el médico no esté", explicaba.

Un "mal menor" por la mejora laboral

A pesar del trastorno en las agendas y la acumulación de retrasos, parte de la ciudadanía empatiza con las reivindicaciones de los profesionales. "Creo que la huelga es muy necesaria. Hay que apoyar a los sanitarios porque en este caso tienen mucha razón".

Para algunos familiares de pacientes, estas movilizaciones son un "mal menor" necesario para lograr una mejora real en las condiciones laborales que, en detrimento, revierta en la calidad del servicio. Sin embargo, el sentimiento de abandono crece entre quienes viven la huelga de cerca: "Tengo a mi madre ingresada y todos los meses hay una semana en la que no sabemos nada porque no vienen a atenderla", relataba otro usuario.

El final que no llega

El próximo jueves 30 de abril será la fecha clave para determinar si el comité de huelga y la Administración retoman el diálogo o si, por el contrario, las movilizaciones se extienden al mes de mayo.

Daniela Acebedo

Estudiante de Doble grado de Periodismo y Comunicación...