Las obras en Novo Mesoiro acabarán con años de humedades: “El próximo invierno no lloverá en casa”
Los vecinos de la rúa Ribeira Sacra, en Novo Mesoiro, afrontan por fin la reparación de la cubierta tras años de filtraciones y humedades en sus viviendas

Maite Orduña, presidenta de la Comunidad de vecinos afectada en Novo Mesoiro
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A Coruña
Las viviendas de la rúa Ribeira Sacra, en Novo Mesoiro (A Coruña), empiezan a dejar atrás una de las etapas más complicadas que recuerdan sus vecinos. Tras años de problemas por filtraciones y humedades, la reparación de la cubierta ya está en marcha y, por primera vez en mucho tiempo, hay una fecha en el horizonte para el final del problema.
La presidenta de la comunidad de propietarios, Maite Orduña, confirma que los trabajos han arrancado con los preparativos y que el objetivo es claro: que el próximo invierno ya no haya agua entrando en las viviendas.
“Ya empezamos a ver la luz”
Después de mucho tiempo de incertidumbre, los vecinos empiezan a percibir que esta vez sí. La llegada de andamios, maquinaria y operarios ha cambiado el ambiente en el edificio.
“Ya están todos los preparativos para iniciar las obras de la cubierta. Poco a poco ves que esto va en serio, que realmente se empieza a solucionar”, explica Orduña.
Una sensación muy distinta a la que han vivido hasta ahora, marcada por las filtraciones y los daños en el interior de los pisos.
Un plazo de seis meses para cambiar la situación
Aunque siempre puede haber imprevistos en una obra de este tipo, la previsión es que los trabajos se prolonguen durante aproximadamente seis meses. Un calendario que permite mirar al invierno con optimismo.
“El año que viene no va a llover en nuestras casas”, resume la presidenta de la comunidad, consciente de lo que supone esa afirmación para los vecinos.
Además, el hecho de que las obras comiencen en primavera y verano juega a favor, ya que facilita el trabajo en la cubierta y acelera los tiempos.
Años de una situación muy complicada
El problema no era menor. Durante años, varios propietarios han convivido con humedades persistentes y filtraciones que afectaban directamente a su día a día.
Lo que en otros edificios puede ser una incidencia puntual, aquí se convirtió en un problema estructural que terminó generando una situación especialmente incómoda y, en algunos casos, crítica.
Por eso, lejos de ver las obras como una molestia, los vecinos las reciben casi como un alivio.
Un proceso largo y marcado por la burocracia
La pregunta que muchos se hacen es por qué ha tardado tanto en llegar esta solución. La respuesta está, en gran medida, en los procesos administrativos.
Orduña explica que el camino no ha sido sencillo. La primera licitación, en diciembre de 2023, quedó desierta, lo que obligó a repetir el proceso en varias ocasiones.
“Se hicieron hasta cinco licitaciones más. No es que se dejara el tema de lado, es que hay que cumplir todos los procedimientos”, señala.
Unos trámites que responden a la necesidad de garantizar transparencia y legalidad en la contratación pública, aunque eso implique plazos largos.
La importancia del trabajo conjunto
La presidenta de la comunidad pone en valor el papel de todas las partes implicadas para llegar a este punto. Desde la administración autonómica hasta el Ayuntamiento, pasando por los anteriores responsables de la comunidad y los propios vecinos.
“Ha habido una colaboración muy buena. Me han atendido siempre e intentado ayudar en todo lo posible”, destaca.
También subraya el esfuerzo colectivo, recordando que la figura del presidente de comunidad no siempre es sencilla y que el avance ha sido fruto de la suma de muchas personas.
Primeros trabajos en una cubierta compleja
Las primeras actuaciones se centran en garantizar la seguridad en una cubierta que no es sencilla. El tejado presenta patios interiores y una estructura que complica el trabajo de los operarios.
Por eso, lo primero ha sido instalar sistemas de seguridad como líneas de vida y protecciones perimetrales. Paralelamente, se está montando la grúa que permitirá subir materiales y facilitar el acceso al tejado.
A partir de ahí, los trabajos irán avanzando por fases, comenzando por la parte principal del edificio y continuando después por la zona trasera.
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DescargarUn cambio esperado en Novo Mesoiro
El inicio de estas obras marca un punto de inflexión para este edificio de Novo Mesoiro. Después de años de problemas, la solución ya no es una promesa, sino una realidad en marcha.
Y con ella, una idea que resume el sentir de los vecinos: el próximo invierno será, por fin, el primero sin humedades.




