Sociedad

"Candia, atende, Lugo non se vende": arranca el último pleno en Lugo antes de la moción de censura con cientos de lucenses a las puertas del Ayuntamiento

El salón de plenos tuvo que ser desalojado después de que un vecino tirase un puñado de monedas al suelo al grito de "Judas"

LUGO , 30/04/2026.-Un momento de la concentración ciudadana contra la moción de censura en Lugo previo a la celebración del último pleno ordinario antes de la defensa de la moción de censura. EFE/ Eliseo Trigo / Pedro Eliseo Agrelo Trigo (EFE)

Lugo

El último pleno en el que el bipartito PSOE y BNG en el gobierno de Lugo arrancó con cientos de personas concentradas a la entrada del Ayuntamiento, convocadas por la plataforma Transfuguismo non / Democracia sí. "Lugo non te quere", "ladrona", "traidora" o "vendido" fueron algunos de los gritos con los que los vecinos recibieron a los concejales del PP y a la edila tránsfuga, la ex socialista María Reigosa.

A la entrada del Concello, el portavoz municipal del BNG, Rubén Arroxo, agradecía el apoyo ciudadano. "Lugo es una ciudad difícil de movilizar, somos gente tranquila, pero hoy de nuevo los vecinos demuestran su rechazo a una moción de censura que será legal, pero no legítima", dijo.

Minutos después Ana González Abelleira, la portavoz socialista en el gobierno trasladaba igualmente el agradecimiento a los lucenses que se encontraban en la Plaza Mayor. Aseguró que el ejecutivo local enfrenta el que será, previsiblemente, el último pleno al que acudirán como equipo de gobierno "con la cabeza alta por el trabajo hecho".

Miguel Fernández: "De aquellas barros, estos lodos"

A su entrada al salón de plenos, con el espacio reservado para el público lleno de lucenses, hubo pitos y gritos de "traidora" o "ladrona" para el grupo de concejales del PP y la tránsfuga María Reigosa. En cambio, los ediles nacionalistas y socialistas fueron recibidos entre aplausos.

A su llegada al salón plenario, el regidor, Miguel Fernández, quiso poner el foco en los "importantes asuntos" incorporados en la orden del día, como "la toma de posesión de la nueva concejala Eugenia Iglesias o un convenio con la Diputación de Lugo para actuar en la Avenida Adolfo Suárez". "El Concello no puede parar, los expedientes tienen que salir adelante y hay que garantizar los servicios públicos", dijo Fernández.

También resaltó la presencia de vecinos tanto dentro del salón de plenos como a las puertas del Ayuntamiento: "Comprendo que están mostrando su rabia, cabreo e indignación ante una situación que no respeta los valores democráticos". Pidió que las protestas se desarrollasen "de forma pacífica y respetuosa". "Habría que mirar también", apuntó, "quién es responsable de la crispación, del enfrentamiento y de la atemorización que se hizo en los últimos años". "De aquellas aguas, estos lodos", concluyó.

Desalojado el salón de plenos

Al dar inicio al pleno el regidor se vio obligado a pedir silencio ante los gritos, pitos y aplausos de los lucenses que asistían como oyentes. Recordó que no estaba permitido intervenir de ninguna forma durante la sesión, y pidió a los servicios de seguridad protección para la concejala María Reigosa. Sin embargo, las intervenciones de los concejales populares se produjeron con gritos de fondo, desde el exterior del edificio, de "Candia, recúa, a cidade non é túa".

Los gritos se intensificaron después de que un vecino tirase un puñado de monedas en el suelo, en dirección a la edil María Reigosa, al grito de "Judas". Ante la imposibilidad de acallar los gritos de los vecinos, que coreaban "transfuguismo non, democracia sí", el alcalde ordenó a la Policía Local que desalojase el salón de plenos. También tuvo que pedir calma al concejal popular Antonio Ameijide, que se puso en pie para pedir al regidor que interviniese. Tras reanudarse el pleno, los gritos continuaron desde la calle.

Minuto de silencio para Olga López y toma de posesión de Eugenia Iglesias

A parte de la tensión que se vivió dentro y fuera del edificio consistorial, el pleno se iniciaba con un minuto de silencio para la concejala Olga López Racamonde, recientemente fallecida. La sala al completo se puso en pie para recordarla y en sus intervenciones varios concejales del BNG y PSOE aprovecharon los minutos iniciales para poner en valor su "capacidad de trabajo".

El primer punto del día fue la toma de posesión de la concejala Eugenia Iglesias, que aceptó el cargo tras la muerte de otro concejal socialista, Pablo Permuy. Pasará ahora a formar parte del gobierno local solamente durante unos días, hasta que a partir del próximo 7 de mayo, cuando tenga lugar la moción de censura, pasará junto con el resto de ediles del PSOE y del BNG a la oposición.

Antía Montes

Radio Lugo