Opinión

El micromentario de Pepe Belmonte: 'El mundial de la vergüenza'

Escucha la columna de opinión del catedrático de Literatura de la UMU para Hoy por hoy Murcia

El micromentario de Pepe Belmonte: 'El mundial de la vergüenza'

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Murcia

Ayer, con un partido intrascendente, dio inicio el que, sin lugar a dudas, va a pasar a la historia como el mundial de la vergüenza: el campeonato del mundo de fútbol profesional que organiza un país como Catar que sólo cumple, por cumplir con algo, con las condiciones económicas.

Pero que adolece por completo de condiciones sociales, morales y de derechos humanos para albergar un acontecimiento de esta envergadura, que, además de exhibir un determinado deporte, en este caso el fútbol, sirve siempre de escaparate para el resto de países del mundo.

Se ha hablado de miles de trabajadores fallecidos en accidente laboral por la celeridad con la que se han realizado las obras de infraestructura. Y es un hecho demostrado que Catar persigue, detiene y maltrata a los homosexuales.

En televisión, sin recato alguno, nos han mostrado estos días unas imágenes vergonzosas en las que un hombre, con toda su barba, vestido a la usanza árabe, adiestraba a un niño en el “arte” de pegarle a una mujer, sin hacerle sangre ni dejarle huellas en el cuerpo, por haber salido de casa sin el permiso de su marido.

Las reacciones de muchos conocidos artistas y de famosos ex jugadores de fútbol, negándose a viajar hasta el país árabe, me han parecido ejemplarizantes y aleccionadoras para hacernos reflexionar a los que, durante las próximas semanas, vamos a estar embobados, sin querernos enterar de la realidad subyacente, frente a la pantalla del televisor.

Catar es un país rico y orgulloso de sí mismo, aunque anclado en un primitivismo que nos remite a los tiempo más oscuros de la caverna. Pero, como diría Quevedo, poderoso caballero es don dinero. De modo que los países llamados democráticos, han agachado la cerviz y han consentido, alegando, con absoluta hipocresía, que nada tiene que ver el deporte con la desastrosa situación de una nación en cuanto al cumplimiento de los derechos fundamentales que rigen la convivencia de los seres humanos.

Hoy, recién iniciado el mundial de la vergüenza, está más viva que nunca aquella famosa frase, atribuida al escritor norteamericano Mark Twain, en la que se dice: No dejes que la realidad te estropee una buena noticia.

Pepe Belmonte

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