Los alumnos del CEIP San Cristóbal vuelven a clase entre andamios y sacos de amianto
Los trabajos se prolongarán dos meses y convivirán con el normal funcionamiento de las clases

Padres del CEIP San Cristóbal exigen explicaciones por el cierre del colegio / ser

Cartagena
El regreso a las aulas de los estudiantes de Primaria del centro se ha producido este jueves tras varios días de incertidumbre y protestas de las familias por la gestión de la retirada de las cubiertas de fibrocemento con amianto. No ha sido el ideal: los niños han entrado entre andamios, lonas y sacos de amianto encapsulado, que según la Consejería de Educación serán retirados en breve.
La protesta de los padres, que ayer se concentraron a las puertas del centro, surtió efecto. Educación convocó a última hora de la tarde a una representación de las familias para explicar la situación y tratar de calmar los ánimos. Desde la Consejería insisten en que “es seguro volver a clase” tras los controles realizados, aunque reconocen que las obras se alargarán durante dos meses.
Uno de los portavoces de las familias señaló tras la reunión que la principal queja ha sido la falta de comunicación: “Ha habido mala gestión y ninguna información”. Y añadió que el regreso de los niños se produce en un entorno complicado: “Volverán al cole entre andamios y lonas”.
Las familias querían respuestas claras y documentos oficiales. Una madre portavoz explicaba: “Las dos grandes preguntas que teníamos eran, primero, queremos ver el plan de seguridad y contingencia del centro para que los niños entren mañana, y segundo, queremos ver un documento oficial con el resultado negativo en la prueba del amianto”. Desde la Consejería indicaron que esos documentos son privados, pero aseguraron: “Confiemos en ellos, la vuelta es completamente segura; no se juega con la seguridad de 300 niños”.
Ya hacia el final de la reunión, el responsable de la empresa constructora mostró a los padres el plan de seguridad y contingencia, que incluye la habilitación de una sola puerta de acceso, la instalación de vallas para impedir que los niños entren en zonas de riesgo y la delimitación de los andamios. Según explicó, “en los primeros 15 días de obra se van a demoler todos los restos de la zona del techado y se va a impermeabilizar la cubierta, que es lo más urgente”.
Durante los dos meses de duración de la obra, “la actividad docente va a convivir con la obra; habrá ruido y posibles molestias para los alumnos, pero no va a interferir en el normal desarrollo de las clases”. Sobre la demora en el inicio de los trabajos, indicaron que “hubo problemas administrativos que paralizaron la actuación; la decisión fue empezar ahora para garantizar que la obra se pueda completar sin perder la inversión y sin interferir en futuros periodos de vacaciones”.
Respecto a los sacos de amianto encapsulado todavía presentes en el techo, explicaron que “no se pueden retirar de inmediato; su retirada requiere transporte a un vertedero especializado y un proceso seguro. Han sido dejados arriba para que no haya ningún peligro de contacto con los niños, y se espera que la empresa de residuos los retire en 7-10 días”.
Desde la Administración autonómica recalcan que las actuaciones cumplen con la normativa para la retirada de amianto, que exige a las empresas especializadas planes de trabajo aprobados y medidas de seguridad específicas. Educación ha asegurado que las cubiertas estarán completamente renovadas en las próximas semanas y que la seguridad de la comunidad escolar está garantizada.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




