Irene Martínez Morata: “La salud ambiental es una oportunidad para prevenir enfermedades antes de que lleguen al hospital”
La médica murciana e investigadora internacional pide situar el medio ambiente en la agenda pública de la Región y reclama políticas frente a metales tóxicos, agua y aire contaminados

MURCIA
En La Ventana de la Región de Murcia hemos conversado con Irene Martínez Morata, médica formada en la Universidad de Murcia e investigadora y epidemióloga ambiental con trayectoria en Columbia University y colaboración con organismos internacionales. Su trabajo se centra en cómo el entorno —desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos y los contaminantes invisibles— condiciona nuestra salud desde antes del nacimiento y a lo largo de toda la vida.

La Ventana Irene Martínez Morata
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Martínez Morata explica que su “clic” profesional llegó al preguntarse qué ocurre antes de que un paciente entra en el hospital: prevenir para evitar que la enfermedad llegue. Por eso, se especializó en salud pública y salud ambiental, un campo que, dice, “cada vez crece más” por la evidencia de la relación entre entorno y enfermedad.
En la entrevista, subraya los metales tóxicos como una de sus líneas de investigación —plomo, arsénico o cadmio— y advierte de su impacto, especialmente en la infancia: el plomo puede afectar al desarrollo neurológico y reducir el potencial intelectual. Por ello lidera iniciativas para reducir la exposición al plomo en países de renta media y baja, recordando que son exposiciones prevenibles si se aplican políticas e intervenciones adecuadas.
Mirando a la Región de Murcia, pone el foco en la Sierra Minera de Cartagena–La Unión y en Portmán como símbolos de problemas ambientales que requieren soluciones “estructurales y sostenidas”. Valora los esfuerzos de remediación y recuerda que mejorar hoy el entorno reduce enfermedades mañana, también cardiovasculares asociadas a mezclas de metales a lo largo de la vida.
Sobre agua y aire, afirma que el acceso a agua potable fue una revolución en salud pública, pero el reto actual son contaminantes emergentes —como los PFAS o la contaminación por plomo en viviendas antiguas—, y pide regulaciones alineadas con la evidencia científica y vigilancia de las comunidades vulnerables. En calidad del aire, alerta de episodios y tendencias que exigen combinar mitigación y adaptación al cambio climático, en una región “especialmente vulnerable” por el aumento de temperaturas, sequías y lluvias torrenciales.
También ofrece hábitos cotidianos con impacto real: menos coche y más transporte público o caminar, eficiencia energética en casa, no fumar —ni tabaco ni cigarrillos electrónicos—, y reducir plásticos (no calentar comida en recipientes de plástico y optar por vidrio). Son “win–win”: protegen la salud y el medio ambiente.

Cadena SER

Cadena SER
Defensora de la divulgación científica, cofundó la newsletter “Te lo dice la científica” para acercar evidencia a la ciudadanía y combatir bulos en redes. Y cierra con un mensaje positivo: si abordamos los factores ambientales “mejoraremos bienestar y preveniremos muchas enfermedades y muertes”. Entre sus preferencias culturales, nos recomienda el documental “Hope” en RTVE y la música de Arde Bogotá.




