Cartagena ha convertido sus residuos de poda en el mejor aliado para sus zonas verdes
El plan de astillado ha alcanzado ya puntos como La Vaguada o Santa Ana consiguiendo un mantenimiento más sostenible y barato

Cartagena ha convertido sus residuos de poda en el mejor aliado para sus zonas verdes / Ayuntamiento de Cartagena

Cartagena
Cerrar el ciclo de la naturaleza dentro de la propia ciudad. Ese ha sido el objetivo que ha perseguido el Ayuntamiento de Cartagena con la última intervención en sus parques y jardines. El servicio municipal ha empezado a repartir material triturado y astillado —procedente de las podas habituales— en puntos clave como Pozo Estrecho, La Aljorra, Canteras o Los Dolores. Es una técnica que, más allá de dejar una imagen más cuidada en parterres y senderos, busca que el mantenimiento de nuestras zonas verdes sea mucho más inteligente.
Esta cobertura orgánica ha funcionado como un auténtico escudo para el terreno. Al extenderse sobre el suelo, ha ayudado a conservar la humedad y a reducir drásticamente la evaporación, algo vital en nuestro clima. Pero las ventajas han ido más allá: esta capa natural ha dificultado que crezca la maleza, lo que ha permitido ahorrar tiempo y esfuerzo en las tareas de limpieza. Además, ha servido para que el suelo no se compacte con el paso de la gente o el golpeo de la lluvia, manteniéndolo fértil y esponjoso.
Con esta medida, Cartagena ha dado un paso práctico hacia la sostenibilidad real. En lugar de tratar los restos de poda como un residuo que hay que tirar, se han convertido en un recurso valioso que vuelve a la tierra. De esta forma, el municipio no solo ha mejorado la salud de sus pulmones verdes, sino que lo ha hecho siguiendo criterios técnicos que priorizan el ahorro de agua y el respeto al medio ambiente.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




