El personal de bomberos de Cartagena mantiene la motivación intacta y se declara listo para afrontar las próximas borrascas que lleguen a la ciudad
A pesar de haber encadenado intervenciones sin descanso por la caída de árboles y el desprendimiento de fachadas los efectivos mantienen la alerta ante la llegada de nuevos fenómenos meteorológicos

Entrevista suboficial bomberos, Carlos Bazar
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Cartagena
El temporal de viento que azota la comarca ha vuelto a poner a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia en Cartagena. Tras una jornada de alerta naranja que dejó rachas cercanas a los 100 kilómetros por hora, el suboficial de bomberos Carlos Bazar ha hecho balance de una tarde que califica como "muy dura y de trabajo constante en la calle" desde el mediodía hasta bien entrada la noche. Bazar reconoce que en momentos de pico máximo "tuvimos que reforzar el turno y llegamos a tener tres salidas fuera de forma simultánea" en un goteo continuo de servicios.
Uno de los momentos más críticos del día se vivió en la antigua nacional 301, donde la caída de tres ejemplares de gran tamaño bloqueó por completo la calzada. El suboficial explica que "tuvimos mucha fortuna porque en ese momento no pasaba ningún vehículo" y pudieron despejar la zona sin lamentar daños personales. Esta situación de peligro se repitió en otros puntos con saneamientos de fachadas que a veces se complican porque, según detalla Bazar, "nuestro vehículo de altura tiene una limitación de nudos de trabajo a partir de los cuales no se puede desplegar por riesgo de vuelco". En esos casos, la estrategia es clara: "balizamos la zona y terminamos con esos servicios pendientes cuando el viento amaina".
Sobre el incidente que dejó a tres menores heridos leves tras el desprendimiento de un techo de chapa junto al colegio Maristas, el suboficial aclara que su cuerpo no intervino al no haber atrapados, subrayando que "si la persona se puede movilizar por su propio pie son los servicios sanitarios los que se ocupan". Bazar pone el foco en la gestión de la centralita en días de caos porque, aunque "la emergencia siempre es subjetiva y cada uno quiere que el personal esté ya en su puerta ayudando", es fundamental que el ciudadano sea selectivo para no saturar la sala. "Ya filtraremos nosotros pero les pedimos que usen el sentido común", añade el suboficial.
A pesar de que Cartagena encadena semanas críticas con incendios y accidentes industriales de gran magnitud, el ánimo en el parque no flaquea. Carlos Bazar asegura que "la tensión la manejamos por la frecuencia en la que nos encontramos en estas situaciones" y que, a pesar del cansancio acumulado, el personal está muy motivado. De hecho, ante la previsión de que el mal tiempo continúe este fin de semana, el suboficial se muestra tajante: "estamos todavía para recibir unas cuantas borrascas más".

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




