“Ahora tenemos el ojo más entrenado": El testimonio de una madre de Cartagena en el día del Síndrome de Asperger
Fini, madre de Marco, relata cómo fue el diagnóstico temprano, el papel clave del colegio y el trabajo constante para lograr la autonomía

ENTREVISTA I Fini, mamá de Marco, un niño de 11 años en Cartagena con asperger
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Cartagena
Coincidiendo con el Día Mundial del Síndrome de Asperger, ponemos el foco en las familias que conviven con esta condición y en la necesidad de construir una sociedad más empática e inclusiva.
Fini, madre de Marco, un niño cartagenero de 11 años con Asperger, ha compartido su experiencia y el proceso que vivieron desde las primeras señales en la etapa de Infantil hasta el diagnóstico y el acompañamiento terapéutico posterior.
“Fue en el cole, cuando el niño entra en infantil, los profes les ven una serie de rasgos y desde el colegio se nos insta a que se le hagan los test, las pruebas”, explica. Aunque recuerda que el diagnóstico “cuando viene para todos los padres es un mazazo”, también subraya la importancia de encontrar profesionales que orienten el camino.
Fini reconoce que el Asperger puede pasar desapercibido durante años. “Hay personas que les han diagnosticado un asperger cuando han ido a secundaria, cuando han tenido 20, 30, 50 años”.
Para muchas personas, añade, recibir el diagnóstico en edad adulta supone “como una liberación”, al entender comportamientos y dificultades que arrastraban desde la infancia.
Sin embargo, destaca que en la actualidad la detección precoz es más frecuente. “Afortunadamente ahora todos tenemos el ojo un poco más entrenado para detectarlo a una edad temprana, que es lo ideal, para empezar a trabajar con los niños lo antes posible”.
Desde el diagnóstico, Marco comenzó un acompañamiento terapéutico continuado. “Es un trabajo constante, sí que nos damos cuenta que a través de los años el niño va madurando, va cogiendo estrategias y cada vez va siendo más independiente”, relata su madre.
“No se diferencia mucho de la crianza de un niño neurotípico simplemente hay que ponerle un poquito más de dedicación, de cariño, intentar comprenderlo y ayudarlo”.
Marco, cuenta su madre, es “un torbellino, es un nervio puro, una mente súper imaginativa, es muy creativo”. Entre las principales dificultades menciona la planificación de tareas y la organización, lo que se conoce como función ejecutiva.
“Para vestirme o para cocinar, eso le cuesta mucho la planificación de las tareas”, explica, señalando que también puede encontrar más dificultades en las relaciones sociales o en compartir intereses con otros niños de su edad.
Como cualquier madre, sus preocupaciones son “si mi hijo va a poder ser autónomo en el futuro, si va a poder ejercer una profesión que a él le llene”.
Desde la Asociación Autismo Somos Todos, Fini anima a la ciudadanía a participar en la Carrera Solidaria que se celebrará el próximo 26 de abril, un evento que consideran clave para la visibilidad y el apoyo a las familias.




