Javier Pavía, presidente de la Junta de Cofradías: “Hoy empieza una carrera de fondo hasta el Viernes de Dolores”
Las cofradías ultiman vestuarios y achotes en esta recta inicial de la Cuaresma

Entrevista a Javier Pavía, presidente de la Junta de Cofradías
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CARTAGENA
Cartagena vive este miércoles uno de los momentos más significativos del calendario cofrade. Coincidiendo con el Miércoles de Ceniza, la ciudad celebra esta tarde La Llamada, el acto que marca oficialmente el inicio de los preparativos de la Semana Santa. Será a las 20:30 horas, en el Palacio Consistorial, donde las cuatro cofradías cartageneras acudirán para anunciar a la alcaldesa su decisión sobre la salida de las procesiones.
Un trámite que, aunque simbólico hoy en día, conserva una tradición de muchos años de historia. Como explicaba el presidente de la Junta de Cofradías, Javier Pavía, antes de acudir al Ayuntamiento los hermanos se reúnen en sus sedes para ratificar la intención de sacar los tronos a la calle, un acuerdo que continúa siendo un acto de identidad pese a que la decisión es firme y nunca se plantea lo contrario.
Pavía recordaba que esta ceremonia no siempre fue conjunta: "antiguamente cada cofradía realizaba su propia llamada a los hermanos para decidir la salida procesional. Con el tiempo, el acto se unificó, manteniendo la esencia pero reforzando la imagen de unidad entre hermandades".
En el plano emocional, el presidente describía La Llamada como "el banderazo de salida a una carrera que comienza tras la Navidad y se prolonga durante las cuarenta jornadas de Cuaresma hasta el Viernes de Dolores, cuando se celebra la primera procesión del año. Un periodo en el que se intensifican los cultos, las entregas de vestuarios y los preparativos en casas y sedes cofrades".
Además del anuncio oficial de la salida de los tronos en este 2026, la alcaldesa Noelia Arroyo hará entrega esta noche del cheque de ayuda económica directa del Ayuntamiento a las cofradías. Un respaldo que Pavía valora de forma muy positiva tanto por la aportación económica como por el apoyo en infraestructuras y servicios necesarios para que las procesiones puedan realizarse con normalidad. Aun así, recuerda que "mantener viva la actividad de las cofradías durante todo el año implica costes que las hermandades asumen en gran parte".
Los problema meteorológicos son siempre el principal problema para que las procesiones se realicen sin ningún inconveniente. La preocupación por el tiempo siempre está presente y, como explica Pavía, "las cofradías trabajan en nuevos protocolos tanto para la lluvia como para el viento, priorizando siempre la seguridad de las personas y la protección del patrimonio".




