Incertidumbre en Villas Caravaning ante la amenaza de un corte inminente de agua y luz este fin de semana
Los residentes que viven todo el año en el camping denuncian la falta de información y el temor de las personas mayores que dependen de suministros vitales

Entrevista Juanita, vecina Villas Caravanning
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Cartagena
Los vecinos de Villas Caravaning se preparan para un fin de semana cargado de tensión. Un escueto mensaje recibido en sus teléfonos móviles ha hecho saltar todas las alarmas al avisar de un corte inminente de los suministros de agua y luz. La noticia ha caído como un jarro de agua fría entre los residentes permanentes, como Juanita Becker, quien reconoce que se han quedado “todas asombradas porque no sabemos lo que ha pasado” y confiesa que la falta de una notificación oficial por carta aumenta la sensación de desamparo.
La situación es especialmente crítica para las cerca de 200 personas que, según los cálculos de los residentes, viven allí durante todo el año. Entre ellos hay perfiles muy vulnerables que dependen directamente del suministro eléctrico para su salud. Juanita explica con preocupación que conoce “gente mayor que está con oxígeno, que duerme con aparato para dormir” y se pregunta angustiada “qué va a pasar con esa persona” si finalmente se ejecutan los cortes. Para estos vecinos, el agua y la luz no son un lujo, sino algo “principal” que les permite mantener una vida digna en un camping que, administrativamente, sigue cerrado.
El origen del problema parece estar en un impago que asciende a más de medio millón de euros por parte de la comunidad de propietarios, una deuda que arrastra tanto a los que no pagan como a los que cumplen religiosamente con sus cuotas. “Nosotros estamos al día y tenemos que pagar la consecuencia nosotros también por culpa de ellos, no es justo esas cosas”, lamenta Juanita. La vecina, que reside en el camping desde hace cuatro años, asegura que nunca se habían enfrentado a algo parecido y que se encuentran “en shock” ante el silencio de los responsables, ya que según denuncia “no nos da una explicación nadie y aquí estamos un poco asustadas”.
A pesar de que desde el Ayuntamiento se ha indicado que se está haciendo un seguimiento de la situación, los residentes permanentes aseguran sentirse olvidados en el día a día del camping. Juanita es tajante al afirmar que “no hay reunión, no hay explicación, no hay nada” y duda mucho de que el conflicto se solucione antes de la temporada estival porque ve el panorama “muy difícil con la situación que estamos llevando”. De momento, los vecinos han convocado una reunión para este viernes por la tarde con el objetivo de unir fuerzas y buscar soluciones ante un posible desahucio energético que los dejaría en la calle.
Mientras esperan una respuesta del presidente de la comunidad, el día a día en Villas Caravaning sigue marcado por la incertidumbre y el deterioro de algunas instalaciones. “El día a día se lleva fatal porque muchos bungalós se están llevando, hay muchos problemas todavía”, relata Juanita. A pesar de todo, y mientras prepara el asado de pollo para comer junto a su marido, se resiste a pensar en abandonar su hogar, aunque tiene claro que “algo habrá que hacer porque qué vamos a hacer sin agua y sin luz aquí”.




