La micropigmentación mamaria se consolida como un avance sanitario que combina ciencia, técnica y acompañamiento emocional
La enfermera Maite Martínez (Área II de Salud – Hospital Santa Lucía) explica en SER Enfermeras cómo esta técnica se ha convertido en una herramienta clave para cerrar el proceso oncológico y recuperar la imagen corporal
SER Enfermeras: Maite Martínez, enfermera experta en micropigmentación
Murcia
En el espacio SER Enfermeras, dentro de Hoy por Hoy Región de Murcia, la enfermera Maite Martínez Pardo, profesional del Área II de Salud en el Hospital Santa Lucía de Cartagena, ha detallado el trabajo que realizan en la primera consulta de micropigmentación mamaria pública de la Región de Murcia, un servicio destinado a mujeres —y también hombres— que han atravesado un cáncer de mama y una mastectomía.
Martínez explica que la micropigmentación es "similar a un tatuaje, pero menos profunda", porque el pigmento se deposita en capas superficiales de la piel, lo que reduce riesgos y evita interferencias en pruebas diagnósticas. El procedimiento permite dibujar la areola y el pezón con un resultado natural que devuelve armonía a la mama reconstruida.
Es una técnica que dura entre una hora y hora y media y que suele requerir dos sesiones: la primera para realizar el diseño y la aplicación inicial, y una segunda al mes para retocar lo que la piel —muy castigada por cirugías y tratamientos— no haya fijado adecuadamente.
Un proceso seguro y realizado por enfermeras especialistas
La enfermera recalca que la micropigmentación se realiza cuando la paciente ha finalizado toda la fase oncológica y las cirugías reconstructivas están completamente cicatrizadas, algo que suele ocurrir entre cuatro y seis meses después de la última intervención. Cada caso se valora de manera individual, teniendo en cuenta alergias, problemas dérmicos o complicaciones de cicatrización.
Martínez también subraya la importancia de que esta técnica se realice en un entorno sanitario: "Ellas vienen tranquilas. Es su hospital, su espacio seguro. Saben que hay higiene, esterilización y un equipo multidisciplinar detrás". Las profesionales que la llevan a cabo han cursado formación específica en enfermería estética y micropigmentación.
Las dudas más frecuentes suelen venir del desconocimiento: "Muchas nunca se han hecho un tatuaje y no saben qué esperar". Por eso, la consulta previa es esencial para explicar, resolver miedos y atender otras secuelas asociadas al proceso oncológico, como dolor articular o problemas capilares.
Recuperar la imagen corporal: el impacto emocional más profundo
Aunque el resultado es estético, el beneficio central es emocional. La micropigmentación ayuda a cerrar una etapa, a reconocerse y a recuperar la identidad tras un proceso largo y doloroso. "Volver a verse en el espejo es un paso enorme para ellas", explica Martínez.
El seguimiento tras la micropigmentación dura un año, con revisiones que permiten ajustar el pigmento, que con el tiempo pierde algo de intensidad. "A veces cada año y medio o dos años hay que retocar, igual que pasa con los tatuajes", señala la enfermera.
Cuando finalmente reciben el alta, muchas pacientes sienten que han completado un viaje intenso en el hospital. "Es un momento simbólico: cierran una etapa y recuperan su imagen corporal", concluye Martínez.
Paco Sánchez García
Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas),...Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas), desde 2004 forma parte de la SER, siendo su primer destino Cadena SER Noroeste (Caravaca de la Cruz). En 2011 pasó a formar parte de Radio Murcia - Cadena SER. En la actualidad presenta y dirige Hoy por Hoy Murcia, labor que compagina con sus estudios de Periodismo en la Universidad de Murcia (UMU).